El presidente Fernando de la Rúa decidió convocar a sesiones extraordinarias del Congreso Nacional durante el receso parlamentario de verano, para que los legisladores discutan las leyes de Presupuesto, Coparticipación y la prórroga de impuestos.
El anuncio fue formulado por el propio jefe de Estado en la Casa de Gobierno, luego de reunirse con el designado presidente provisional del Senado, el justicialista por Misiones, Ramón Puerta. De tal manera, el Gobierno decidió optar por la convocatoria a extraordinarias frente al reclamo público del justicialismo de que se decida una prórroga de las sesiones ordinarias, que finalizaron el 30 de noviembre.
La diferencia no es menor: en el período extraordinario de sesiones, los legisladores sólo puede tratar proyectos remitidos por el Poder Ejecutivo, en tanto que en el lapso que va desde el 1 de marzo al 30 de noviembre, las iniciativas pueden surgir de los propios diputados y senadores.
De todos modos, como gesto hacia el justicialismo -que controlará las dos cámaras del Congreso a partir del 10 de diciembre- el presidente De la Rúa le ofreció a Puerta que el justicialismo incorpore temas de su interés la lista de extraordinarias.
"Fue una reunión muy cordial. Vinieron a saludarme y a ratificar su voluntad de cooperación, ayuda y apoyo al gobierno nacional, de respeto a las instituciones y de sentido de cooperación en todos los campos para llevar adelante las políticas que plantee el gobierno", dijo De la Rúa tras el encuentro en la Casa de Gobierno. Del encuentro participaron también el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo; el ministro del Interior, Ramón Mestre; y el senador cordobés Juan Carlos Maqueda, designado vicepresidente primero del Senado.
Uno de los temas centrales del encuentro fue el llamado a sesiones extraordinarias. "Es opinión de nuestro bloque tanto en Senado como en Diputados pedir que las sesiones ordinarias continúen para asegurar un trabajo fructífero del Parlamento argentino", dijo Puerta al término de la reunión.
Minutos después, De la Rúa comunicaba a la prensa que en la reunión le anunció a Puerta que iba a dictar el decreto de convocatoria a extraordinarias, aunque con predisposición para consensuar con el justicialismo el temario a tratar en el período. "Iniciaremos de ese modo el trabajo legislativo a la brevedad", dijo el Presidente.
La idea de los hombre del justicialismo de prolongar la sesiones ordinarias resultaba demasiado inquietante para el oficialismo, habida cuenta que desde el 10 de diciembre tendrá que gobernar siendo minoría en ambas cámaras legislativas.
El jefe del Estado enumeró entre los temas pendientes "el Presupuesto nacional, la Ley de Coparticipación, la prórroga de impuestos, y otros que se irán agregando".
En la lista de temas pendientes que enumeró Puerta figuran "la posibilidad de aplicación de un Seguro de Empleo y el Plan de Obra Pública, que busca dinamizar la fuentes de trabajo", tras lo cual rescató "la responsabilidad institucional de hacer funcionar estas dos cámaras con las leyes que traigan auxilio a los desempleados".
Puerta se retiró de la Casa de Gobierno convencido de que su designación no había sido interpretada por el presidente Fernando De la Rúa, como "un golpe institucional", tal como señaló el titular del radicalismo, Angel Rozas.
De la Rúa, le entregó a su virtual vicepresidente el detalle de una encuesta encargada por el Gobierno a la consultora "Analogías" donde el 53 por ciento de los consultados opinó que la designación del senador por Misiones había sido realizada en el marco de las normas institucionales.
Sólo el 26 por ciento de los encuestados consideró a la decisión del peronismo como "un golpe institucional", según relató el propio Puerta, en dialogo con la prensa.
La misma encuesta, cuya fotocopia fue entregada por De la Rúa a Puerta, señala que el 61 por ciento de los consultados interpretan el ascenso de Puerta como "una consecuencia lógica" de los resultados del 14 de octubre pasado.