El justicialismo volvió a ratificar que el Presupuesto nacional 2002 no pasará el filtro de la Cámara de Diputados si contempla algún tipo de ajuste en partidas sociales, aunque el texto final aún no ingresó a la Cámara Baja para ser debatido en sesiones extraordinarias.
El vocero de la postura de la principal bancada opositora y primera minoría de la Cámara baja fue el titular del cuerpo, el peronista bonaerense Eduardo Camaño, quien aseguró que "en este Congreso no pasa ningún otro ajuste". La declaración de Camaño ratificó la postura esgrimida por el PJ en cuanto a rechazar cualquier pretensión del Poder Ejecutivo de instrumentar nuevas medidas de podas en partidas sociales para cumplir con los compromisos asumidos con el FMI.
En su primer día de gestión como presidente de la Cámara, Camaño señaló que hay que "extender las sesiones ya sean ordinarias u extraordinarias porque el Congreso no puede estar cerrado".
"Los diputados no queremos vacaciones de verano: queremos deliberar hasta marzo", dijo el diputado justicialista, en breve declaraciones formuladas luego de recibir a una delegación de piqueteros en su despacho del cuerpo legislativo.
Camaño también expresó su queja por el breve plazo que fijó el gobierno para poder debatir el proyecto de presupuesto y dijo que "no se puede en quince días tratar estos temas" que requieren un análisis pormenorizado.
"Es imposible seguir tocando sectores de nuestra comunidad con más recortes", agregó el flamante titular de la Cámara baja para dejar en claro la postura del peronismo en relación a uno de los pocos proyectos que el Poder Ejecutivo habilitó para tratar en extraordinarias.
La iniciativa se encuentra en Diputados desde el 15 de septiembre, fecha límite establecida en la Constitución Nacional, pero se trata del articulado y no de las planillas con el detalle de distribución de partidas y la previsión de los recursos que se estima se recaudarán el ejercicio próximo. Por esa razón, el peronismo rechazó el texto y aseguró que no le dará tratamiento hasta tanto el Gobierno envíe el Presupuesto completo y ajuste sus previsiones a los últimos acontecimientos económicos.
Esta reacomodamiento todavía no ingresó a la Cámara baja, a pesar de que ayer circuló la versión de que el proyecto había ingresado -desmentida por Mesa de Entradas del cuerpo-, y que el bloque radical tenía una versión en CD Rom.
No obstante haber reiterado el rechazo del PJ a aprobar recortes, Camaño anticipó que hoy convocará a las comisiones que estarán involucradas en el debate de los proyectos incluidos en el período de sesiones extraordinarias, entre los que se destacan el Presupuesto y la ley de Coparticipación Federal.
Quienes también rechazaron un eventual nuevo ajuste fueron dirigentes aliancistas que coincidieron en la necesidad de redefinir un rumbo que permita superar "las diferencias" entre las fuerzas y avanzar en una acuerdo nacional que sustente la recuperación de la economía, que exceptúe una profundización del ajuste. Advirtieron, de todos modos, que se debe conocer con precisión "los plazos de convocatoria, los sectores invitados y la agenda" que propone el Gobierno en el marco de la concertación cuyas negociaciones encabeza el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.
En ese sentido se pronunciaron el titular de la UCR, Angel Rozas; los diputados Marcelo Stubrin y Leopoldo Moreau, y el presidente de la UCR bonaerense, Federico Storani, además del frepasista Carlos Raimundi.
Stubrin afirmó que la crisis "no sólo es un problema de Cavallo" sino que se debe avanzar en "la formulación de una política que pueda ser la base de una política económica de unión nacional".
En ese sentido, reclamó "un consenso en la Argentina que defina un rumbo en materia de política económica".
Por su parte, Storani destacó que "hay que superar las diferencias entre los partidos y llevar adelante un plan", en sintonía con las declaraciones del vicepresidente de la UCR, Juan Manuel Casella, quien advirtió que "el Gobierno necesita todo el apoyo político que pueda obtener".
En cambio, Leopoldo Moreau fue el dirigente radical que en forma más tajante rechazó la posibilidad de un ajuste: "Tengo bien en claro que muchos legisladores de la UCR no estamos dispuestos a votar nuevos ajustes en el Presupuesto porque sería un ejercicio autista e irresponsable que agravaría la recesión".
Dirigentes del Frepaso, en tanto, estuvieron reunidos el fin de semana con el grupo de economistas de la fuerza para analizar el escenario económico planteado con las últimas medidas económicas. De todos modos, varios dirigentes -tanto los enrolados en el sector que permanece en la Alianza que tiene como referente a Darío Alessandro como los "rebeldes" que se separaron de la bancada- coinciden en que existe un límite para pedir más ajuste.
El diputado frepasista Carlos Raimundi, enrolado en el sector "disidente" que encabeza José Vitar, enfatizó que existe "poca claridad" en el llamado a la concertación y pidió que se fijen con precisión el temario y los sectores convocados.