Tres trabajadores de la Cámara de Diputados debieron ser internados en observación como consecuencia de haber inhalado las emanaciones de un botellón de ácido muriático que explotó en el primer piso del Palacio Legislativo, en circunstancias aún no esclarecidas.
La situación obligó a evacuar el sector del Congreso correspondiente a la Cámara baja, ya que el incidente generó una nube tóxica que se elevó desde el patio interno y alcanzó a las tres plantas del edificio.
Los más afectados fueron tres trabajadores de la planta baja, que se encontraban en la zona cercana a la sección de limpieza de la Cámara de Diputados, que está ubicado justo debajo del recinto de sesiones del cuerpo.
Los empleados, cuyos nombres no fueron dados a conocer a la prensa, fueron derivados en forma urgente al hospital Ramos Mejía del barrio porteño de Once, en donde se los internó en observación, aunque se informó que quedaron fuera de peligro.
En el lugar debieron intervenir cuatro unidades del cuartel Central de Bomberos de la Policía Federal, que iniciaron rápidamente las tareas de limpieza en la zona afectada. Según explicó el comisario Vicente Herrán, jefe del departamento Riesgos Especiales del cuerpo de Bomberos de la Policía Federal, el botellón contenía ácido muriático.
Por su parte, el presidente de la Cámara baja, Eduardo Camaño, se mostró sorprendido por la presencia de los bidones con ácido en el palacio legislativo que, dijo, estaban allí "desde la época de (Raúl) Lastiri", ex presidente del cuerpo durante los gobiernos de Héctor Cámpora y Juan Domingo Perón.
Los botellones se encontraban guardados en cajones individuales de madera, por lo que se desconocen las causas por la que se rompió el bidón que obligó a evacuar una de las alas del Congreso.
Además de los empleados, un efectivo que actuó en el lugar debió ser asistido preventivamente en una ambulancia de la Policía Federal, tras sufrir transtornos respiratorios.