El justicialismo facilitará el tratamiento legislativo del proyecto del presupuesto 2002, con el cual el Gobierno intenta destrabar un desembolso del FMI por 1.264 millones de dólares, pero exigirá también una serie de condiciones para aprobarlo, al tiempo que rechazará la posibilidad de eliminar los aguinaldos.
En una carrera contrarreloj, el Gobierno intenta acelerar los tiempos del Congreso para poder aprobar el presupuesto y consecuentemente introducir un fuerte recorte en el gasto público que le permita encauzar las cuentas. Es que, en rigor, los plazos se acortan porque el viernes próximo el titular del FMI presidirá la última reunión de directorio del organismo antes de las vacaciones, donde podría tratarse el "caso argentino".
"Uno sabe que más ajuste no conviene al país. No queremos saber nada con este presupuesto, pero no podemos rechazarlo directamente porque somos la primera minoría y sabemos que podemos ser los que provoquemos una caída más rápida", aseguró el diputado justicialista Rodolfo Frigeri. De todas manera, el legislador dijo que "no hay clima para aprobarlo con los ojos cerrados", pero consideró que "muy probablemente en el Congreso se concerte el presupuesto".
"A mí no me preocuparía llamar a todos los sectores para que analicen la situación. Porque todos estamos preocupados en ver cómo sacamos adelante este país, que no es Nigeria, es distinto, pero hacemos todo lo posible para que parezca", sostuvo.
Por su lado, el senador justicialista Jorge Yoma afirmó que el presupuesto "es un tema clave para todo el mundo salvo para el Gobierno, que todavía no lo mandó". Asimismo, aseguró que al Gobierno "no le interesa tener sancionado el presupuesto, porque sólo quiere concertar con los que piensan igual para llevar adelante un plan que está desquiciando al país".
Según se supo, el Ministerio de Economía enviará hoy al Congreso los detalles del proyecto de Presupuesto para el año próximo en el que propone un congelamiento de las vacantes en el Estado, el ajuste de las cuentas del PAMI y la ANSES, y una exhortación a reducir el "gasto político" para no profundizar el recorte en los salarios de los trabajadores estatales y las jubilaciones. Como contrapartida, los diputados del radicalismo y del justicialismo estudian contraofertar una simplificación del Poder Ejecutivo reduciendo en cuatro el número de ministerios, entre ellos fusionar el de Economía con el de Infraestructura.
Con la intención de lograr el ansiado "Déficit Cero" como idea central, el secretario de Hacienda, Jorge Baldrich, ultimó este fin de semana los detalles del proyecto de Presupuesto que ingresaría hoy a Diputados o a más tardar mañana, y que incluye una fuerte reducción del 15 por ciento en los gastos respecto de lo ejecutado este año, y un crecimiento de la economía del 1,4 por ciento.
Según fuentes de esa cartera, el proyecto establece un congelamiento de las vacantes en todas las jurisdicciones a partir del primero de enero de 2002 y la no renovación del Fondo de Incentivo Docente, que representan unos 600 millones de pesos anuales que nunca legaron a recaudarse en su totalidad. También para lograr una mayor recaudación se eliminará el beneficio que permite deducir del IVA los aportes patronales tal como lo establecían los planes de competitividad.
Además se establece una reestructuración de la ANSES para reducir sus gastos operativos y fija que el PAMI, la obra social de los jubilados, no gaste más de lo que recaude al tiempo que le impone que vuelva su planta de personal permanente y contratado a los niveles que tenía al 31 de diciembre de 2000 como parte de la reducción del "gasto de la política".
Pero tanto el jefe de la bancada radical, Horacio Pernasetti, y el de la peronista, Humberto Roggero, afirmaron en que un nivel de ajuste así sobre los salarios y el aguinaldo "no pasa" por el Congreso. Como contrapropuesta en los pasillos del Congreso estudian fusionar varios ministerios para reducir gastos, entre ellos el de Infraestructura con el de Economía, tal como sucedió en la gestión de José Luis Machinea, el de Educación con el de Justicia, Salud con Acción Social, y Trabajo con Seguridad Social.
Hasta ahora no se sabe si los legisladores, para contribuir con el ahorro general, realizarán algún recorte a sus ingresos que llegan a los 7.700 pesos en el caso de los diputados y más de 10.000 para los senadores, además de los "beneficios adicionales", tales como que las cámaras les paguen los seguros de sus autos, o 20 pasajes aéreos por mes, entre muchos otros.
Dónde realizar el corte formará parte de la discusión del proyecto que fija el total de gastos en 41.097,9 millones de pesos, en un nivel idéntico a los ingresos, para alcanzar el "Déficit cero".
La propuesta reconoce que los recursos corrientes caerán un uno por ciento respecto de 2001, los cuales serán compensados por prevén ingresos de capital de alrededor de 517 millones por ventas de acciones y participaciones en empresas estatales.
Pero la mayor rebaja del gasto será el ahorro de más de 5.000 millones de dólares que el Estado espera conseguir por el canje de deuda, herramienta central de la política de ahorro.