La asunción del misionero Ramón Puerta como presidente interino abre una serie de interrogantes en el justicialismo, que deberá decidir, con su mayoría en la Asamblea Legislativa, si el sucesor de Fernando de la Rúa finaliza el mandato hasta el 2003 o convoca a elecciones presidenciales anticipadas.
La decisión será adoptada por los 14 gobernadores, el propio Puerta, Eduardo Duhalde y Carlos Menem, aunque el peso de la resolución quedará en manos de los mandatarios provinciales, principal referencia en el fragmentado poder interno del peronismo.
Puerta, por el consenso que tiene entre los gobernadores y también por el respaldo del menemismo, aparece como el gran candidato a ser nominado presidente interino en la Asamblea Legislativa que se realizará hoy a las 11, aunque el bonaerense Eduardo Duhalde también aspira el cargo, según diversas fuentes partidarias.
El senador por el PJ misionero aceptaría gobernar el país por 90 o 120 días, tal como desean los delasotistas, reutemistas y los gobernadores del FFS, y luego convocar a elecciones presidenciales, según dijo esta tarde, antes de partir rumbo a San Luis.
Ya en ejercicio de la presidencia, como primera medida, Puerta le pidió anoche al renunciante jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, que sea "el encargado de coordinar la seguridad y la administración mínima del Estado hasta que la situación se resuelva".
En caso de ser designado por la Asamblea Legislativa, Puerta elegiría a su ministro de Economía entre un cuarteto de candidatos: el bonaerense Jorge Remes Lenicov, el misionero Humberto Schiavoni, el santafesino Oscar Lamberto y el cordobés Gregorio Las Heras.
El misionero Schiavoni es el preferido de Puerta y fue uno de los redactoras del "Compromiso", la última plataforma de campaña electoral del PJ que le permitió alzarse con el triunfo en los comicios legislativos el 14 de octubre pasado.