Los diputados economistas justicialistas Jorge Remes Lenicov y Oscar Lamberto coincidieron en afirmar que son "pavorosos" los números de las cuentas públicas que dejó el Gobierno de Fernando de la Rúa, pero confiaron en que la emisión de una tercera moneda y el no pago de la deuda "moverán" a la economía.
Remes Lenicov señaló que "la tercera moneda -el Argentino-, con una emisión de 1.500 o 2.000 millones, más el no pago de la deuda va a generar una masa líquida de fondos adicional que va a traer movimiento" a la economía, pronosticó Remes Lenicov. Sin embargo advirtió que no se puede emitir en gran medida porque eso provocaría una depreciación de la nueva moneda.
"No vaya a ser que hagamos una emisión enorme con la cual se devalúe respecto al dólar o al peso y quienes se perjudiquen sean los que la reciben", alertó.
El diputado bonaerense respaldó los primeros anuncios del nuevo Gobierno ya que a su entender "se hizo bien en sincerar la situación de la deuda externa. Todos sabíamos, más adentro que afuera, que se venía la cesación de pagos".
En segundo término, añadió "me parece bien el plan alimentario y la creación inmediata de 100.000 planes trabajar como para aligerar un poco la situación". También coincidió con la "clara limitación del gasto lo cual es obvio que había que hacerlo", pero reconoció que dado lo efímero de este Poder Ejecutivo "no es el momento adecuado para hablar de la Reforma del Estado".
Por otra parte, al ser consultado sobre la posibilidad de 'levantar' el corralito financiero advirtió que "no será fácil".
"Yo tuve alguna reunión con los ex funcionarios y, los números son pavorosos por ponerle un nombre. Depende de cómo se instrumenten la nueva moneda, por lo tanto hay que ser sumamente cuidadoso más allá de los antipático del corralito", se sinceró.
Por su parte, el senador Oscar Lamberto reconoció que las cuentas del Estado "están como el culo", de acuerdo con lo que pudo observar durante su breve interinato como secretario de Hacienda durante las 48 horas de Ramón Puerta. Por otra parte, celebró la asunción del puntano Adolfo Rodríguez Saá como flamante presidente de la Nación porque, a su criterio, significó un "acto de fortaleza política muy sólida, ya que había que recrear el poder político que había desaparecido".
En tanto que, con respecto del anuncio de cesación de pagos, argumentó que "marca la decisión de privilegiar la demanda interna por sobre la demanda externa".