El Senado sancionó por amplia mayoría la ley que deja las manos libres al Gobierno de Eduardo Duhalde para devaluar y para decretar un plan proteccionista que alivie a la población ante el traumático final de una década de estabilidad monetaria.
La ley permite al Poder Ejecutivo modificar contratos con las empresas extranjeras de servicios públicos, crear un impuesto extraordinario a las compañías petroleras, suspender los despidos de personal durante los próximos tres meses y convertir a pesos la mayoría de los créditos que los bancos otorgaron en dólares.
Con este trámite cumplido, el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, explicó cómo usará las facultades especiales que le otorgó el Parlamento para enfrentar la más grave crisis social y financiera de la historia de este país sudamericano.
El Gobierno fijó un nuevo tipo de cambio del peso con respecto al dólar. De la paridad 1 a 1 que rigió desde 1991 se pasó a una cotización de 1,40 el valor de mercado del dólar.
Ese valor nominal alcanzará a las operaciones financieras y de comercio exterior, mientras que los ciudadanos que necesiten comprar billetes estadounidenses deberán conseguirlos en las casas de cambio, al precio que fije el mercado.
En una economía fuertemente atada al dólar, la devaluación cercana al 40 por ciento provoca incertidumbre respecto de la influencia que tendrá en el índice de precios.
Nadie duda que habrá una drástica caída del poder adquisitivo de la población, lo que podría agravar la tensión social en un país que cortó los pagos de su deuda externa, que se acerca al 20 por ciento de desempleo y en el que existen fuertes restricciones para retirar dinero encerrado en los bancos.
“Nos esperan días muy duros. Es difícil romper con un instrumento al que la gente está tan acostumbrada. Empezamos una nueva marcha como si fuera un vuelo en medio de la niebla, con un aterrizaje incierto y con un avión lleno de pasajeros”, admitió el ex senador peronista Oscar Lamberto, en su intento por defender la ley que se aprestaba a sancionar la Cámara.