En las próximas horas ingresará en el Congreso el proyecto de ley de Presupuesto 2002 que estima una inflación anual de entre 8 y 10 por ciento, una caída del PBI del 2 0 3 por ciento y equilibrio fiscal.
En el Gobierno se muestran confiados en que el proyecto será aprobado por ambas cámaras en un corto plazo, tan es así que el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, Jorge Matzkin, se atrevió a asegurar que será sancionado “antes de fin de mes”.
La aprobación del presupuesto es una de las piedras angulares del plan que el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, quiere presentar a los organismos internacionales en el marco de las negociaciones que establará con el FMI.
Por otro lado, el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto, señaló que el presupuesto para este año será “austero, como el que haría cualquier casa de familia en estos momentos. Está claro que no vamos a emitir sin límites ni vamos a hacer nada descabellado”.
Matzkin anticipó que el proyecto de ley contempla una inflación anual de entre 9 y 10% y equilibrio fiscal. “El presupuesto debe formar parte de una política sustentable que nos permita salir por el mundo para reordenar nuestra relación con los acreedores y, eventualmente, buscar asistencia crediticia”, sostuvo el legislador.
El proyecto que está terminando de definir el Gobierno incluiria recortes entre US$2500 y 3000 millones en el gasto político. En el presupuesto se incluiría una partida de US$350 millones para financiar el Plan Alimentario Nacional y una partida para impulsar la creación de un millón de nuevos empleos.
Además, se mantendría la rebaja del 13% en las jubilaciones y los sueldos de los empleados estatales.
En la mira de las tijeras oficiales también estarían el fondo de incentivo docente, los subsidios al consumo de gas en las provincias de la Patagonia y las partidas destinadas al financiamiento de las universidades nacionales.