Los bloques de diputados del Frepaso disidente, el ARI, el Frente para el Cambio y el Polo Social presentaron un proyecto de ley que plantea una alternativa para dejar sin efecto el "corralito" financiero.
La iniciativa establece la creación de un fondo fiduciario que se compondría con las carteras de créditos otorgados por el sistema financiero correspondiente a deudores con patrimonios que superen los 5 millones de pesos.
El texto contempla que la devolución de los depósitos será para aquellos ahorristas con fondos por hasta 50 mil dólares, cifra que según los autores del proyecto abarca al 99 por ciento de las cuentas atrapadas en las restricciones.
Según el proyecto que apoyan los bloques de Alternativa para una República de Iguales (ARI), el Polo Social y el Frente para el Cambio, el fondo fiduciario determinaría cuáles serían los préstamos elegidos para ser negociados a terceros en el país o en el exterior.
La iniciativa propicia que los recursos reunidos por la venta de certificados de participación en el fondo se utilicen para devolver inmediatamente los depósitos en cajas de ahorro y plazos fijos.
Presenta dos alternativas para el reintegro de los fondos: la primera mediante la cesión en garantía de la cartera de préstamos a los organismos internacionales de crédito a cambio de una ayuda equivalente a los depósitos atrapados en el "corralito". La segunda alternativa sería la elaboración de un cronograma progresivo de devolución de depósitos consecuente con el pago de los créditos por parte de las empresas.
El proyecto fue presentado en una conferencia de prensa conjunto de los cuatros bloques, que encabezaron los diputados José Vitar (Frepaso), Elisa Carrió (ARI) y el titular del Banco Credicoop, Carlos Heller, éste último en representación del Frente Nacional contra la Pobreza (Frenapo), que propuso el método del fondo fiduciario.
Al respecto, Vitar destacó que todos los créditos que se utilizarán para integrar el Fondo Fiduciario "son de deudores clase 1 y 2, es decir de máxima solvencia", y calificó de "sensata y viable" la iniciativa plasmada en un proyecto de ley.
"En esta situación se encuentran las empresas de mayor patrimonio, como las privatizadas Repsol y Telefónica, porque hablamos de préstamos de devolución segura", agregó.
Por su parte, Carrió destacó que la intención de la iniciativa es que "con los créditos recuperados de quienes vivieron la fiesta de los últimos diez año se le devuelvan a los pobres ahorristas, que son los que confiaron en este país".
En ese sentido, la legisladora denunció la posible pesificación de los depósitos alcanzados por el "corralito" como "una enorme licuación de la deuda contraída por el establishment financiero y empresario", y destacó que las consecuencias de ese proceso "la vamos a empezar a ver en febrero y marzo".