El ministro de la Producción, José Ignacio de Mendiguren, coincidió con los senadores en la necesidad de buscar mecanismos de financiamiento para que las empresas locales puedan poner en marcha la producción direccionada al mercado interno y a la exportación.
El funcionario aseguró ante los legisladores que el precio de la producción "hoy en día es competitivo, pero faltan las fuentes de financiamiento". En tal sentido, el titular de la Comisión de Industria, José Alperovich (PJ), propuso al ministro la instrumentación de una línea de redescuentos del Banco Central al Nación con una afectación específica al financiamiento de la producción.
Otra alternativa planteada por el legislador giró en torno a la posibilidad de elaborar una ley de repatriación de capitales para destinarlos a las actividades productivas.
De Mendiguren concurrió a un plenario de las comisiones de Industria y de Economías Regionales, oportunidad en que los senadores también plantearon su oposición a la eliminación de los regímenes de promoción industrial y diferimientos impositivos que benefician a las provincias de San Luis, San Juan, La Rioja y Catamarca. De esa forma, los legisladores expresaron su rechazo al artículo 39 del Presupuesto enviado al Congreso, a través del cual se dejan sin efecto esos beneficios.
El titular de la bancada justicialista, José Luis Gioja, planteó inclusive el tema ante el presidente Eduardo Duhalde, a quien le advirtió que el costo de la medida "será más alto que el ahorro fiscal que busca el Gobierno".
De Mendiguren, al defender ante el Senado la nueva política implementada por el Poder Ejecutivo, afirmó que, históricamente, "de todas las crisis recesivas se salió siempre con la licuación de los pasivos empresarios", y calificó a la reciente pesificación como "una medida de pacificación".
Según señaló el funcionario, ya se observa una reactivación de la actividad productiva en todo el país y adelantó la reapertura de algunas empresas industriales cerradas, como la fábrica de tractores Zanello y la de neumáticos Good-Year, la reactivación de las producciones de arroz, tomates, vinos y agropecuaria y la generación de un flujo de turismo receptivo.
El funcionario destacó que la industria argentina se modernizó entre 1991 y la actualidad, ya que su parque de maquinarias pasó de una antiguedad promedio de 30 años a una de sólo siete años, lapso en el que, además, se generalizó un fuerte desarrollo en las áreas de telefonía, gas e infraestructura, entre otras, lo que hace que las perspectivas exportadoras sean buenas. Añadió que por instrucciones del presidente Eduardo Duhalde en la cartera a su cargo no sólo se deben considerar los temas "urgentes", sino también las cuestiones "importantes", aunque precisó que en las actuales circunstancias el problema central tiene que ver con el avalúo que se generó en la moneda y el desajuste en los precios relativos.
Sobre el avalúo del peso indicó que a lo largo del proceso de convertibilidad, calculado sobre el período abril de 1991-junio de 2001, el mismo alcanzó sobre el dólar estadounidense a un 12 por ciento; sobre el euro a un 34 por ciento; y sobre el real a un 55 por ciento, mientras se producía, simultáneamente, una suba de las tarifas de los servicios y una deflación.