El secretario de Hacienda, Oscar Lamberto, afirmó que "es imposible bajar el gasto sin incrementar el nivel de conflicto", y aseguró que la "sociedad no resiste" que se avance más sobre el empleo, por lo que "se mantienen los organismos existentes sin disolver ni afectar ninguno".
Lamberto concurrió a la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, que preside Jorge Matzkin (PJ-La Pampa), por tercer día consecutivo para procurar acelerar el tratamiento del proyecto de Presupuesto 2002, oportunidad en la que se analizó el mismo desde la óptica del gasto, remarcando el funcionario que "se ha llegado al límite" de los recortes. Al respecto, puntualizó que para profundizar los mismos no hay más recurso que seguir avanzando sobre los salarios, ya que de los 39.000 millones de pesos presupuestados 31.000 son transferencias, en tanto que de los 8.000 restantes, 6.000 se destinan a salarios, de manera que la única variable de ajuste, de no modificarse las estructuras, es el personal.
Durante el desarrollo del encuentro Lamberto recibió diferentes reclamos por parte de diputados de diferentes bancadas, como Beatriz Nofal (UCR-Capital Federal), Mario Cafiero (ARI-Buenos Aires), Julio Gutiérrez (PJ-Santa Fe), Julio Conca (PB-San Juan), Carlos Courel (UCR-Tucumán), y Graciela Camaño (PJ-Buenos Aires), entre otros. Los reclamos más importantes estuvieron a cargo de Nofal, quien se opuso a la licuación de pasivos para las grandes empresas a través de la pesificación, aunque admitió que en el bloque de la UCR hay quiénes no comparten sus puntos de vista en la materia, pese a lo cual indicó que si se licua a las grandes empresas exigirá que se incluya el costo de la operación en el Presupuesto.
Llegado el momento de responder a los legisladores, el funcionario no precisó los montos demandados para dicha licuación, razón por la cual Nofal señaló al periodismo que decidió no insistir para no violentar la reunión pero que avanzará con ello ante el secretario de Finanzas, Lisandro Barry, cuando concurra al parlamento el martes próximo.
En otro orden, el titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Víctor de Gennaro, convocó a realizar un abrazo al Congreso nacional el miércoles próximo, en caso de que "los legisladores no traten el presupuesto 2002 con todos los sectores sociales, de cara al pueblo", y amenazó con "impedir directamente" su paso al Parlamento si continúan con esa actitud.
De Gennaro exigió a los bloques legislativos que "llamen a discutir el presupuesto 2002 con todos los sectores, y si no que los diputados convoquen a discutir públicamente las alternativas que representan a la gente que los vota y no a los lobbys empresariales que dominan la Argentina".
"Si el miércoles discuten el presupuesto sin la participación protagónica del pueblo, convocamos a todos los sectores sociales que nos acompañen a rodear el Congreso y los parlamentos provinciales para que escuchen la voz del pueblo", añadió.
El gremialista hizo estas declaraciones durante la conferencia de prensa que brindó la Mesa Nacional de la CTA, junto a la Federación de Energía (FETERA), en la sede de avenida Independencia 766.