La Comisión de Reforma del Senado se reunirá mañana para darle forma definitiva al primer informe, relativo, entre otras cosas, a la reducción del número de comisiones, la realización de un censo de personal y la definición de un techo de 3.000 pesos para los sueldos de senadores y de empleados jerárquicos de la Cámara alta.
Además, se fijará un mecanismo para que las reuniones de comisión sean abiertas, para reducir en aproximadamente un 30 por ciento los pasajes otorgados a los senadores y para que los mismos sólo puedan ser cobrados por aquellos que viven a más de 300 kilómetros del Congreso.
También se propondrá la desafectación de los automotores y la cesión de los mismos a organismos públicos que presten servicios de seguridad, asistencia social o salud, la venta de algunos de los inmuebles del Senado y la facilitación del acceso público a las páginas web de la Cámara.
Tras el repaso de estos puntos, en la reunión de mañana los siete senadores le elevarán la propuesta al presidente de la Cámara, el justicialista cordobés Juan Carlos Maqueda, para que éste, a su vez, la gire a los presidentes de los bloques.
Originalmente la comisión, creada el 15 de diciembre, se había fijado un plazo de trabajo de 60 días, pero al comienzo tuvo algunas dificultades debido a las sucesivas Asambleas Legislativas y al tratamiento de leyes como la de quiebras y la que fijo la salida de la Convertibilidad.
La comisión intensificó su labor en los últimos diez días, cuando la mayoritaria bancada peronista designó a María Perceval (Mendoza) y a Jorge Alperovich (Tucumán) en reemplazo de Oscar Lamberto (Santa Fe) y Jorge Capitanich (Chaco), con licencia en la Cámara debido a sus funciones en el Poder Ejecutivo.