El discutido artículo 39 del proyecto de Presupuesto 2002 elaborado por el Poder Ejecutivo, que barría con el régimen de promoción para las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan y San Luis, quedó excluido en su texto original y será reemplazado por otro propuesto por los legisladores puntanos, anunció el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
El funcionario dio a conocer la información en el Senado, luego de una reunión de casi cuatro horas con los integrantes del bloque del Partido Justicialista (PJ), a la que se sumó luego el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto. El cambio de redacción del artículo 39 corresponde a la propuesta realizada por el conjunto de los legisladores nacionales de San Luis, en particular por la senadora Liliana Negri (PJ-San Luis), los que fueron acompañados por diputados provinciales de la totalidad de los bloques existentes en esa provincia.
La propuesta de las provincias plantea básicamente el mantenimiento de ambos regímenes, aunque incorpora la posibilidad de que las empresas reformulen el objeto del emprendimiento, esto es que una empresa que producía casetes de audio pueda ahora producir CD, manteniendo los mismo beneficios.
El jefe de Gabinete explicó también ante los legisladores los alcances de los decretos dictados por el Poder Ejecutivos relacionados con la pesificación de las deudas y depósitos, además de las normas a las que deben ajustarse los bancos.
Además de Capitanich, el bloque de senadores peronistas se reunió con el secretario de Hacienda Oscar Lamberto, quien explicó los detalles del Proyecto de Presupuesto que actualmente se encuentra en Diputados. Lamberto, tiene previsto reunirse hoy con los integrantes de la bancada del PJ de Diputados para tratar de lograr el apoyo que garantice la aprobación de la iniciativa en el recinto.
La reunión de Lamberto, con los diputados justicialistas será el paso previo del encuentro convocado para las 16 por la Comisión de Presupuesto de Hacienda, en el cual podría darse dictamen al proyecto de Presupuesto.
A cambio de la eliminación del artículo 39 original, y su cambio por la nueva redacción, los senadores puntanos dieron su visto bueno para facilitar la aprobación del resto del proyecto de presupuesto, aunque la puntana Liliana Negri señaló que, "de todas maneras se van a seguir discutiendo otros aspectos". Durante el encuentro, en el que también se consideró la futura reforma del Estado, Capitanich explicó la totalidad de los decretos dados a conocer en los últimos días por el PEN, en particular el cuestionado 214/2002, sobre el que tanto el jefe de Gabinete como el secretario de Hacienda negaron que tenga aspectos destinados a licuar pasivos de grandes empresas.
Paralelamente, la aprobación del proyecto de presupuesto 2002 por la Cámara de Diputados quedó diferida al menos para la semana próxima a raíz de las diferencias internas en la bancada justicialista, lo que en primera instancia obligó a diferir para hoy la reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda prevista para ayer. Las discrepancias que retrasaron el funcionamiento de la comisión que preside el pampeano Jorge Matzkim están relacionadas con la licuación de los pasivos de las grandes empresas, que, de implementarse, implicará erogaciones por muchos puntos del PBI, según argumentaron ayer algunos diputados al propio presidente Eduardo Duhalde.
Varios diputados se reunieron con el presidente Eduardo Duhalde y le hicieron saber que se oponen a la licuación, por lo entienden que la pesificación planeada para los pasivos empresarios no debiera pasar del millón de dólares. En este sentido ya se presentó un proyecto de ley que lleva la firma, entre otros, de Pablo Fontdevilla (PJ-Buenos Aires), Oscar González (PJ-Córdoba), Ricardo Quintela (PJ-La Rioja) y Jorge Bucco (PJ-Córdoba).
Los legisladores manifestaron en su iniciativa que la licuación no puede llegar a empresas como Pérez Companc, Repsol, Telecom, Loma Negra, Arcor, Socma, Coto, y Techint, entre muchas otras de gran dimensión.
Pero cuando se lo plantearon a Duhalde, el jefe del Estado insistió que se busca aliviar la situación a todos los que sufrieron las altas tasas cobradas en los últimos años por el sistema financiero, más allá de sus dimensiones.