La Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado avanzó con el tratamiento del proyecto que reglamenta los decretos de necesidad y urgencia, aunque aún hay diferencias entre los senadores para el caso en que el Congreso no se expida sobre un texto enviado por el Poder Ejecutivo.
Más allá de las diferencias, que son más notorias en el bloque peronista, durante la semana se hará firmar el dictamen de comisión, que se basará en un proyecto de Juan Carlos Maqueda (Córdoba) y en un dictamen que hace nueve meses emitió la comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados.
El tema fue tratado durante una reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales que preside la justicialista Cristina Fernández de Kirchner, quien impulsó una propuesta elaborada en sus tiempos de diputado por el actual titular del Senado, Juan Carlos Maqueda. La iniciativa plantea que el no pronunciamiento de la comisión bicameral en un plazo de diez días implica el rechazo directos del DNU.
Precisamente la discusión estuvo centrada en el valor del silencio de la comisión bicameral, y al respecto el peronista Jorge Yoma, reivindicó un antiguo proyecto consensuado en el Senado que señala que el no pronunciamiento no implica la caída del decreto y que para lograr ese objetivo se necesita el pronunciamiento expreso de alguna de las cámaras.
La propuesta de Yoma, recibió el respaldo de su comprovinciano Eduardo Menem, del rionegrino Miguel Angel Pichetto y del representante de Fuerza Republicana, Pablo Walter.
Yoma, recordó que desde hace casi ocho años los legisladores no logran ponerse de acuerdo sobre el valor del silencio y por eso no se pudo cumplir con las pautas establecidas en la Constitución reformada en 1994 que habla de control parlamentario de los DNU.
El legislador dijo que "ningún Poder Ejecutivo va a aceptar que el silencio del Congreso implique la caída del decreto".
En caso de que se reúnan las firmas para la próxima semana, y más allá de que el PJ se divida en dos dictamenes, el proyecto podría ser considerado por el plenario de la Cámara dentro de quince días. La mayoría de los integrantes de la comisión coinciden en que el tema debe ser legislado en lo inmediato, aunque los criterios se polarizan a la hora de considerar la interpretación que corresponde cuando el Congreso no se expide sobre un decreto.
Los senadores insistieron con que "la revisión de los decretos de necesidad y urgencia es una facultad que debe ejercer el Poder Legislativo, por ser -la de legislar- su función primaria".
Al manifestar los argumentos se cito la condición de "excepcionalidad" que la Constitución nacional le atribuye al Poder Ejecutivo para emitir decretos de necesidad y urgencia.
El mayor contrapunto se dio en relación a la interpretación que se da en caso de que el Congreso no se expida, o en el caso de que lo haga una sola de las cámaras. Para muchos de los senadores el silencio implica que el decreto quede automáticamente promulgado; posición a la que llegan con el argumento de que, en caso contrario, se llegaría a un escenario de una marcada inseguridad jurídica.
En esta línea se ubican los riojanos Jorge Yoma y Eduardo Menem; y el rionegrino Miguel Pichetto, entre otros.
Los que encabezan la posición contraria a esta, entienden que en caso de silencio el proyecto pierde entidad; y basan esta conclusión en el hecho de que las mayorías parlamentarias deben primar sobre la imposición del Poder Ejecutivo.