Mientras se realizaba un nuevo cacerolazo en Tribunales para reclamar la renuncia de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, la Comisión de Juicio Político evaluó la marcha de la investigación sobre los jueces, desestimando de paso desestimó una eventual recusación a los diputados de parte de los magistrados porque aseguran que los legisladores cumplen con las funciones propias de un fiscal.
Los diputados del justicialismo, Sergio Acevedo y del, ARI Elisa Carrio relativizaron la posibilidad de que puedan ser recusados por los ministros, y afirmaron que cumplen una función de fiscales y no forman parte del tribunal que debe juzgar las conductas miembros del Máximo Tribunal.
Acevedo y Carrió salieron a replicar las versiones que señalaban que había jueces de la Corte que estaban dispuestos a recusar a estos dos diputados por sus manifestaciones públicas, en favor de abrir una investigación a los magistrados del tribunal por mal desempeño de sus funciones.
Acevedo dijo que "los diputados somos fiscales y en esta condición se está cuanto en este juicio de características políticas en el marco de las disposiciones constitucionales, donde se garantizan el debido proceso y de derecho de la defensa". En tanto, Elisa Carrio calificó de "chicana" la posibilidad de que pueden ser recusados y dijo que "esta alternativa no es viable porque la función de los diputados es de ser fiscales, es decir la parte acusadora".
"Me tendría que apartar si fuera senadora, porque allí cumpliría la función de un juez, pero como por suerte soy diputada eso no sucederá", acotó Carrió.
"El juicio político lo venimos pidiendo desde hace muchos años, y la sociedad tomó conciencia de que sin el respaldo popular es muy difícil hacer algunas cosas en un Estado mafioso", enfatizó Carrió tras una nueva reunión de la comisión de juicio político de la Cámara de Diputados.
Las declaraciones de Carrió tuvieron lugar tras una nueva reunión de la Comisión de Juicio Político, en la que los diputados avanzaron en el análisis de las causas "emblemáticas" que podrían sustentar el enjuiciamiento de algunos o todos los integrantes de la Corte Suprema de Justicia.
Los diputados estudiaron también la "admisibilidad" de nuevos pedidos de juicios políticos ingresados en los últimos días a la comisión, según indicó una fuente de ese cuerpo.
El encuentro de ayer de los 31 miembros de la comisión fue presidido por su titular, el diputado justicialista por Santa Cruz Sergio Acevedo, y se llevó a cabo a puertas cerradas durante poco más de una hora en el edificio anexo de Diputados. Acevedo, al término del encuentro, indicó que se trataron "cuestiones que forman parte del análisis de los cargos y estrategias de una eventual acusación".
"Los integrantes de la Corte tienen en el ámbito de la comisión un momento procesal para ser escuchados, se les va a correr ese traslado y serán oídos", puntualizó.
De todos modos, remarcó que "quien acusa es la Cámara de Diputados, por el voto de dos tercios de sus miembros, y no los integrantes de la comisión de Juicio Político".
En tanto, su colega de bancada Miguel Angel Toma aclaró que no iba a "prejuzgar ni opinar anticipadamente" sobre los jueces acusados, pues se considera "enemigo acérrimo del show mediático".
Toma dijo que hay que actuar "con celeridad y responsabilidad, porque estamos actuando como un núcleo que debe acusar, y por lo tanto corresponde hacerlo con pruebas, todo lo que se diga con anterioridad a tener aprobado el dictamen, corre por cuenta individual de quien hace la manifestación".
En la segunda reunión plenaria de la Comisión tras haber declarado admisible el juicio político a los miembros de la Corte, los diputados analizaron la evolución de la etapa instrumental que están encarando, con el objeto de reunir la prueba que le permita sustentar una eventual acusación a uno o más miembros.
La acusación debe hacerse a cada juez por separado de acuerdo a los cargos que existen contra cada ministro de la Corte. También puede ocurrir que haya algún juez sobre el cual se desestime el enjuiciamiento. Aparentemente el magistrado que está recibiendo menos críticas es Gustavo Bossert, quien en la víspera tuvo un fuerte respaldo de juristas e intelectuales.