El viceministro de Economía, Jorge Todesca, estimó ayer que la recaudación impositiva caerá en febrero un 15 por ciento y que la recuperación de la economía llegará en el segundo semestre del año y comenzará por el sector exportador agropecuario, al que se le mejoró su rentabilidad por la devaluación del peso.
El funcionario expuso en el Parlamento en una reunión conjunta de las comisiones de Industria de ambas Cámaras y sostuvo que la recesión se profundizará durante la primera mitad de 2002, pero luego cambiará la tendencia y la recuperación se sentirá hacia fin de año.
Durante el encuentro -presidido por el diputado Osvaldo Rial (PJ-Buenos Aires), titular de la Comisión de Industria de la Cámara baja-, Todesca soportó cuestionamientos por parte de varios de los asistentes, algunos de ellos oficialistas, como Carlos Brown (PJ-Buenos Aires), Graciela Camaño (PJ-Buenos Aires), María Alarcón (PJ-Santa Fe) y Héctor Cavallero (PPS-Santa Fe).
Para el viceministro, que expuso en base a un cuestionario que le había sido enviado y luego contestó preguntas adicionales durante unas dos horas, la recuperación comenzará desde el sector exportador agropecuario, "al que se le mejoró su rentabilidad por la devaluación del peso y la salida de la convertibilidad".
Afirmó que los exportadores agropecuarios generarán un "derrame" sobre las economías regionales, que serán las siguientes en tener una recuperación, mientras que será mucho más lenta la de la industria, en particular las de los sectores más sofisticados, aunque afirmó que el Estado "no será indiferente" a un cierre de empresas por sus deudas externas.
En ese sentido, el funcionario precisó que la estrategia del Ejecutivo es que luego de alcanzar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el organismo, junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, gestionen ante los bancos comerciales "una reestructuración de las deudas de las empresas" instaladas en el país Si ello resultara insuficiente, agregó, el Estado podría tomar cartas en el asunto porque "no es conveniente un default generalizado del sector privado".
Los diputados le hicieron notar que, más allá de todos los ajustes fiscales y financieros, "de no restablecerse un mecanismo crediticio no habrá recuperación del aparato productivo y no se podrá exportar".
Todesca reconoció que Argentina no puede esperar asistencia por parte de los bancos comerciales, por lo que habrá que buscar otras alternativas, como "nuevos institutos destinados específicamente a eso", mediante la "fundación de nuevas instituciones financieras que asuman la actividad crediticia".
"El mundo no tiene la menor intención de poner un centavo en la Argentina", señaló el viceministro, aunque recordó que el Gobierno podrá disponer de 2.000 millones de dólares del BID y el Banco Mundial para planes sociales cuando se acuerde con el FMI.
Por otra parte, Todesca señaló que desde el Palacio de Hacienda no se impulsará la bancarización de las Lecop ya que, por el contrario, la intención del equipo económico es detener cuanto antes su emisión y, en lo posible, la de los bonos provinciales, para hacerlos desaparecer rápidamente.
Sobre las estrategias del Ejecutivo, indicó que, en materia económica, se encuentra en proceso la etapa de "contención", para evitar que "el derrumbe sea completo", tras la cual ya se apunta a la "rehabilitación" con la perspectiva de comenzar, dentro de dos o tres meses, la tercera fase, de "reactivación".
También indicó que se eliminará la mitad de los reintegros a las exportaciones, a todo destino, lo que producirá un ahorro de 175 millones de pesos, que se destinarán a planes sociales, lo que fue aceptado por las empresas consultadas, en virtud de que tendrán mayores ingresos por la corrección de la paridad cambiaria.