El Gobierno enviará al Congreso un proyecto de ley con "diversas herramientas" destinadas a darle una "solución duradera" al problema del "corralito", que hasta podría incluir un nuevo "Plan Bonex" para reemplazar el dinero atrapado en los bancos.
Si bien esta noche faltaban definir detalles del proyecto de ley, es posible que se incluya la desprogramación de los plazos fijos atrapados en el sistema financiero para cambiarlos por bonos de largo plazo.
Además, se analizaba la posibilidad de que la misma ley, o en otra separada, incluya un freno a los amparos judiciales, en una medida que era impulsada por el ministro Jorge Remes Lenicov, ante el frustrado decreto en el mismo sentido.
La aprobación de la ley le permitiría al Gobierno evitar el conflicto de poderes que se podría haber suscitado con el frustrado decreto que contemplaba frenar los amparos judiciales. Además, como ya existe el antecedente de un caso similar con el "Plan Bonex" que Antonio Erman González anunció en 1990, no habría dificultades para que la Corte avale la medida ante posibles recursos oficiales.
Voceros oficiales de diversas áreas admitieron que se estudia esta posibilidad en el marco de una "serie de herramientas" destinadas a darle una solución perdurable al "corralito". Durante la jornada hubo varias reuniones entre el ministro Jorge Remes Lenicov, banqueros y el presidente del Banco Central, Mario Blejer, para analizar las nuevas medidas. También hubo contactos con miembros de la Corte y parlamentarios para ver el campo fértil de la medida, y luego de conseguir estos avales se decidió avanzar rápidamente en este camino.
Tanto diputados como senadores habrían aceptado tratar con celeridad los proyectos del Ejecutivo para que estén en vigencia a más tardar en los primeros días de la semana próxima.