El gobierno finalmente anunció hoy el nuevo proyecto de Plan Bonex, por el cual canjeará todos los plazos fijos reprogramados por títulos públicos en dólares a diez años de plazo, y en pesos a cinco, según corresponda, en el marco de un amplio proyecto de ley que será girado hoy al Senado y busca encontrar una salida al "corralito".
El objetivo es que la Cámara alta apruebe esta ley esta misma noche y que Diputados la comience a tratar mañana, con el fin de que a más tardar el jueves esté promulgada y se puedan neutralizar los recursos de amparo aún sin sentencia que provocarían un drenaje aún mayor de fondos del corralito. Si esta aprobación se logra en este tiempo record, el gobierno podría levantar el feriado bancario y cambiario entre el viernes y el lunes próximo, según los cálculos que se barajan en la Casa Rosada.
El vocero presidencial, Eduardo Amadeo, convocó a una conferencia de prensa en Casa de Gobierno para hacer los anuncios y explicar que el objetivo de esa norma legal es emitir títulos públicos en reemplazo de los depósitos reprogramados.
Amadeo remarcó que el Ejecutivo necesita la aprobación de iniciativas por parte del Parlamento como el Plan Bonex y los proyectos que modifican las leyes de subversión económica y quiebras para comenzar a salir de la crisis, lograr créditos, exportar y reactivar la producción. Puso énfasis en la necesidad de que el Parlamento apruebe el Plan Bonex para desactivar "una bomba de tiempo" e impedir una "inequidad social" ante los amparos que permitieron a algunos ahorristas retirar su dinero de los bancos, los que provocaría que "algunos cobren y otros no puedan hacerlo".
Sobre la creación del Banco Federal, anticipó que además de la fusión de los bancos Nación y BICE "se invitará a los bancos provinciales a sumarse", para lo cual se iniciará una ronda de conversaciones con los gobernadores.
El vocero informó que el proyecto de ley de creación del Banco Federal se enviará la semana entrante al Parlamento.
"Nuestro objetivo es la creación de una banca pública fuerte y eficiente", enfatizó Amadeo.
"La idea es que este lunes a la vuelta del ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, de Washington, el proyecto del Bonex esté en el Parlamento. La entrada sería por la Cámara de Senadores y nosotros hemos convocado a nuestro bloque para el mediodía", indicó el presidente del bloque justicialista del Senado, José Luis Gioja, quien agregó que la intención es discutir el plan en el bloque durante la tarde "para ser si se puede armar la sesión para el lunes a la noche, de manera que se pueda aprobar y pasar a Diputados".
Aunque reconoció que en la Cámara baja "quizás son un poco más lentos porque son más y necesitan por ahí más discusión", consideró que igualmente "es probable que el miércoles pueda estar resuelto el tema".
De hecho, el justicialismo parlamentario tendrá el desafío de poder garantizar en un plazo de dos o tres días la sanción de una ley para aplicar un plan de canje obligatorio de bonos por los depósitos a plazo fijo, con el fin de evitar el goteo diario de los fondos atrapados por el corralito.
No será una misión fácil para las autoridades del peronismo porque deberán tener el apoyo del radicalismo -hoy convulsionado y en pleno debate por el respaldo al gobierno de Eduardo Duhalde-, para tener los dos tercios necesarios para habilitar la discusión sobre tablas.
Los radicales se han convertido en aliados privilegiados del Poder Ejecutivo Nacional, mientras que los provinciales han rechazado las políticas gubernamentales y parece que mantendrán la misma postura en esta ley de canje obligatorio de bonos por depósitos a plazos fijos.
Un tema que ayudaría garantizar la sanción de la ley es la derogación del CER para créditos hipotecarios y de pymes que es reclamado por los diputados justicialistas, y también radicales, que han presentado más de quince iniciativas para buscar alternativas a la aplicación de ese coeficiente sobre los préstamos.
Los trazos gruesos de la iniciativa que terminaban de redactar los hombres del Palacio de Hacienda tendrán como eje la emisión de dos bonos, uno a diez años para los plazos fijos en dólares, y otro a cinco años por los depósitos en pesos, para canjear los 42.000 millones de pesos atrapados en el corralito.
Previo al debate en el Senado, las autoridades del bloque deberán convencer no sólo a los senadores justicialistas sino del radicalismo porque se trata de un proyecto que para ser habilitado sobre tablas se requiere el apoyo de los dos tercios de los legisladores presentes en la sesión especial que se realizará entre esta noche y mañana. Por eso serán claves las conversaciones entre Gioja y su par del radicalismo Carlos Maestro, y allí batallará con fuerza la posición que asuma el líder del radicalismo Raúl Alfonsín, quien conserva una fuerte influencia en la bancada de la UCR, pese a la críticas por el apoyo al duhaldismo de algunos dirigentes.
En la Cámara de Diputados el tratamiento se presenta más complejo porque el justicialismo es primera minoría y aquí el radicalismo está más convulsionado que en el Senado y las diferencias internas han recrudecido con el paso de los días por el apoyo a Duhalde.
En el justicialismo las aguas parecen estar calmas y hay voluntad de respaldar esta iniciativa, pero siempre que se incluya un artículo que derogue el CER para los créditos hipotecarios de vivienda única, alquileres y de pymes, según anticiparon fuentes del bloque del PJ.