La sesión en la Cámara de Diputados que debía tratar la ley de quiebras por acuerdo entre las fuerzas mayoritarias, fue suspendida hasta hoy a las 10, tras prolongadas discusiones internas en los bloques del PJ y la UCR. La suspensión se produjo en medio de versiones encontradas sobre los motivos de la misma.
En efecto, los bloques mayoritarios se culparon mutuamente por la demora que terminó en la suspensión de la ley que es requerida por el Poder Ejecutivo para cerrar un paquete de ayuda económica con el Fondo Monetario Internacional. "Los radicales nos pidieron tiempo", señaló el jefe de la bancada justicialista Humberto Roggero, mientras que del otro lado el presidente de los radicales, Horacio Pernasetti, señalaba que "no queríamos que la sesión se extendiera hasta la madrugada".
El vicepresidente del bloque justicialista, José Díaz Bancalari, afirmó que la sesión se postergó porque los radicales plantearon que tenían "la necesidad de tener una reunión de bloque" para discutir puntos de la ley de quiebras y de subversión económica. Pero el presidente del bloque radical Horacio Pernasetti aseguró que "no es un pedido" de la UCR en especial, sino que fue una decisión que "acordada entre los jefes de los bloques parlamentarios" que se reunieron esta tarde en la Labor Parlamentaria.
No obstante, un dirigente del bloque radical señaló que la UCR planteó la necesidad de demorar la sesión porque tenía que debatir aún la controvertida ley de subversión económica que hoy el PJ quiere discutir en el recinto.
La bancada radical se inclinaba por dar los dos tercios para su tratamiento sobre tablas de la ley que discutía el Senado, pero iba a votar en contra del proyecto del justicialismo y presentará su propia propuesta diseñada por Margarita Stolbizer y Noel Breard.
La realidad es que la sesión estaba demorada desde el mediodía por las extensas deliberaciones que había hasta esta noche en los bloques del justicialismo y del radicalismo, donde se discutía en detalle sobre los proyectos de quiebras y de subversión económica que se quieren sancionar hoy.
La bancada justicialista mantuvo una maratónica reunión que se extendió desde esta mañana hasta cerca de las 18 y luego se reanudó a la noche donde se discutió punto por punto las reformas a la ley de quiebras y de subversión económica que esta noche debatía el Senado.
Los diputados del justicialismo respaldaron en general el proyecto de ley de quiebras acordado con el gobierno, aunque demandó una explicación especial el artículo referido al sistema del "cram down", por el cual un tercero o acreedor pueda quedarse con la empresa quebrada. Un tema que generó una discusión fue la propuesta de Miguel Angel Toma de exceptuar del sistema del "cram down" a las empresas periodísticas, lo que no fue aceptado por la mayoría de los diputados del PJ porque afirman que no quieren aparecer como cediendo a las presiones de algún lobby, informaron fuentes parlamentarias.
Este punto generó polémica en el seno del radicalismo donde Leopoldo Moreau planteó respaldar la propuesta de Toma, pero con los mismos argumentos se resolvió buscar una ley aparte sobre los bienes culturales y no incluirlo en la discusión de la ley de quiebras que se producirá hoy.
Para el peronista José Díaz Bancalari esta cuestión "se debe canalizar en una ley posterior, y es una discusión que no tiene sentido incorporarla en la ley de quiebras", aunque no descartó que algún diputado quiere incorporar su debate en el tratamiento en particular del proyecto.