El Senado dio media sanción sorpresivamente esta madrugada a la derogación de la Ley de Subversión Económica, en lugar de aprobar la modificación impulsada inicialmente por el justicialismo, que no consiguió la cantidad de votos suficientes.
Ello tuvo lugar poco después de las 3 de la mañana, cuando el último orador de la sesión, el salteño Marcelo López Arias, pidió confusamente que se votara el proyecto de los senadores del Partido Renovador Salteño y de Fuerza Republicana, Ricardo Gómez Diez y Pablo Walter, que impulsaba la derogación de la ley, en lugar de modificarla como proponía el texto justicialista. La sorpresiva decisión fue adoptada por la conducción de la bancada justicialista ante la certeza de no contar con el número suficiente para aprobar su proyecto modificatorio, que no era apoyado por senadores provinciales.
El vuelco de la aritmética parlamentaria se produjo por la suma de los votos de Gómez Diez y Walter, que terminaron siendo las estrellas de la noche, al convertirse en inesperados árbitros del circunstancial equilibrio de fuerzas exhibido en el recinto. El justicialismo aliado con los provinciales se impuso ajustadamente por 32 votos contra 30, pese a que ocho de los suyos -dos puntanos, dos entrerrianos, dos santacruceños, Jorge Yoma y Marcelo Guinle- votaron junto a los radicales contra la derogación.
"Prefiero que me digan que deje a alguien libre y no que me acusen de que aborté la esperanza de crecimiento de la Argentina", dijo López Arias en directa respuesta a quienes se oponían a modificar o derogar la norma porque, dijo: "ello implica una amnistía para los banqueros".
La alusión al crecimiento de la Argentina formulada por el senador salteño, apuntó a la necesidad expresada por la bancada justicialista en favor de modificar la norma -que finalmente fue directamente derogada- para acceder a un pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de reanudar su asistencia financiera.
Los senadores que se opusieron esta madrugada a la media sanción de la derogación de la Ley de Subversión Económica coincidieron en cuestionar el procedimiento utilizado para su votación y anticiparon mayores dificultades para su tratamiento en la Cámara baja.
El senador radical Raúl Baglini calificó de "absolutamente irregular en cuanto a su legitimidad política" el procedimiento impuesto en la madrugada de hoy cuando la bancada justicialista habilitó la votación de un proyecto distinto al que se había debatido en toda la sesión, de más de 8 horas.
El legislador radical entendió que esa maniobra fue "un manotazo de ahogado" al que recurrió el PJ al no alcanzar la mayoría necesaria para imponer el proyecto de modificación, y consideró que esa misma resolución "agrava las condiciones en las que la Cámara de Diputados tendrá que considerar el proyecto".
El senador radical Juan Carlos Passo también expresó sus diferencias sobre la resolución de la Cámara a la que consideró de "un final absolutamente imprevisto" y opinó que expresa "una gran irresponsabilidad de los gobernadores y el Presidente de la República de incorporarlo en la agenda parlamentaria, lo que significa una grave señal al mundo más que una fortaleza en la negociación internacional".
El Senado realizó una extensa sesión en la que el justicialismo extremaba todos sus esfuerzos para lograr la aprobación de la iniciativa. Es que si bien el radicalismo había facilitado la habilitación del tratamiento sobre tablas, se disponía a votar negativamente el proyecto, por lo que el peso de sanción quedará exclusivamente sobre las espaldas del PJ.
Sobre todo porque por lo menos ocho senadores justicialistas manifestaron el rechazo de la iniciativa, y se sumaron así a los representantes de los partidos provinciales y a la frepasista Vilma Ibarra.
La sesión comenzó poco después de las 17 y tras varios homenajes se inició el debate, con la pulseada por obtener la habilitación del tratamiento sobre tablas del proyecto. El justicialismo logró imponer su criterio, con la colaboración de la UCR, pero antes debió soportar los cuestionamientos del radical pampeano Juan Carlos Passo, quien intentó en vano convencer a sus colegas de que no se apruebe la ley.
Lo hizo con argumentos contrarios a la iniciativa y cuestionando seriamente el alineamiento del gobierno de Eduardo Duhalde con el Fondo Monetario Internacional. "Es imposible restituir la confianza de los argentinos sobre la base de una agenda que signifique la impunidad, sobre leyes que beneficien a los mafiosos", disparó Passo.
La llave de la sesión fue entregada por el bloque de la UCR al justicialismo, luego de un intenso debate interno que culminó en una votación en la que diez senadores priorizaron la alianza parlamentaria con el gobierno y apoyaron el tratamiento sobre tablas, mientras otros siete se expresaron en contra de dar el número necesario.
Poco después en el recinto, los radicales Gerardo Morales y Mónica Arancio se abstuvieron al votar el tratamiento sobre tablas, en tanto sus correligionarios Marita Colombo, Juan Carlos Passo y Eduardo Brizuela del Moral votaron directamente en contra, al igual que la santacruceña Kirchner y varios legisladores de partidos provinciales.
Una vez superado el trámite, el peronista rionegrino Miguel Angel Pichetto comenzó a defender el proyecto con una dura alocución contra el radicalismo y a la frepasista Ibarra, al afirmar que "no se pueden desligar ente, y pasar a ocupar un espacio desde la dialéctica en la oposición porque nosotros estamos acá porque ustedes nos tiraron el Gobierno por la cabeza".
Pichetto aseguró que es necesario sancionar la norma porque "puede ubicar a la Argentina en un espacio de reconocimiento para la comunidad internacional", tras lo cual recordó que el país "está en default, en una situación muy delicada".
Pichetto destacó que ya no se encontraba a debate el proyecto original del Poder Ejecutivo -que derogaba completamente la Subversión Económica, postura que dijo compartir porque "es una rémora de una época superada del país"-, como una concesión más a la negativa del radicalismo.
Por su parte, el radical chaqueño Eduardo Moro destacó que la ley "viene largamente cuestionada desde lo técnico y desde lo jurídico". Moro destacó que "hay dos sentencias firmes por aplicación de la ley y once procesos iniciados por el Banco Central", y que la prudencia indica que "no es conveniente entorpecer esos procesos".
El ex presidente y senador Raúl Alfonsín fundamentó su voto negativo preguntándose "¿qué tiene que ver esta ley con la posibilidad de pagar la deuda externa?". Y aseguró que "si el FMI está hablando de luchar contra la corrupción en vez de pedir la derogación debería pedir lo contrario". En ese sentido, también cuestionó la negativa del Fondo a aceptar la inclusión de una cláusula de protección a los medios de comunicación en la modificación a la ley de quiebras, cuyo debate en Diputados fracasó anoche.
"Todos los países del mundo tienen legislación que impiden que los extranjeros se queden con los medios de comunicación", destacó Alfonsín antes de recordar que el italiano Silvio "Berlusconi quiso hacerlo en Alemania y lo sacaron cortito". En la misma línea argumental, el senador por Buenos Aires señaló que la Argentina "es el único país en el mundo donde hay una cadena de televisión en manos extranjeras, que es Telefónica de España".
Por otra parte, Alfonsín realizó una enfática defensa de la continuidad de Duhalde al frente del Gobierno Nacional, al manifestarse "en contra de las elecciones anticipadas de las que se habló por ahí". "¨A quién se le puede ocurrir semejante cosa?", se preguntó el ex presidente, para quien en la actual situación que vive el país "90 días de campaña serían imposible; tendríamos que salir con escafandra a hacer discursos".