La sorpresiva media sanción que dio el Senado a la derogación de la ley de Subversión Económica generó una polémica en torno a la actuación de los senadores justicialistas, en tanto que integrantes de la Cámara de Diputados ya adelantaron que la iniciativa no prosperará en ese recinto.
En una reunión del bloque de senadores del PJ, se coincidió en que la derogación del proyecto "coincide con la iniciativa original del Poder Ejecutivo", aunque también hubo cuestionamientos hacia la presidencia del bloque por su actuación en el recinto, como la que hizo la representante de Santa Fe, Roxana Latorre.
En tanto, fuentes legislativas sostienen que la bonaerense Mabel Muller habría recibido el guiño del jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, para sancionar la derogación, al constatar que no existía número suficiente para votar el proyecto justicialista que proponía una modificación de la norma cuestionada por el FMI.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, anunció que el proyecto que incluye la derogación de la ley de Subversión Económica fue girado "como corresponde" a comisiones, una decisión adoptada por la bancada justicialista, en una reunión mantenida previo al inicio del debate sobre el proyecto de ley de Quiebras.
El anuncio de Camaño pareció responder a un pedido del radicalismo quien, a través del presidente de su bloque de senadores, Carlos Maestro, lo exhortó en nombre de su bancada a que ese cuerpo no sólo no trate el proyecto de derogación de la ley pedida por el Fondo Monetario Internacional, sino que "lo dé por muerto definitivamente".
"Con este tema no hay más nada que hablar. Esto no fue aprobado como ley porque no tiene la sanción de Diputados ni creo que la vaya a tener en ningún momento", aseveró el legislador, en el marco de la polémica que desató lo votado esta madrugada en la Cámara alta.
Según Maestro, "sería vergonzoso" que Diputados avanzara en su discusión y consideró que "indudablemente, este proyecto está muerto".
"Duhalde tendrá un firme respaldo del radicalismo si se planta frente al FMI desde una posición sólida y de autoestima", afirmó Maestro, quien le pidió al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, que desista de tratar el proyecto sancionado esta madrugada.
Por su parte, en el justicialismo se sucedieron una suerte de reuniones en las que quedó plasmado que la jugada a la que debió apelar la conducción del bloque para evitar un fracaso en pleno recinto provocó más dolores de cabeza que satisfacción. Así, la santafecina Roxana Latorre le pidió a José Luis Gioja que diera un paso al costado de la presidencia de la bancada y que no pensaba volver al bloque hasta que no dimitiera de su cargo.
También hubo fuertes críticas al Poder Ejecutivo. Así, la tucumana Malvina Seguí atacó "la falta de una política coherente del Gobierno", y se quejó amargamente porque debió votar un proyecto que no la convencía.
En tren de descargar responsabilidades, de la conducción del bloque justicialista se acusó al riojano Jorge Yoma de haber complicado al sesión por haber salido en un programa de televisión a denunciar la existencia de un pacto para que el radicalismo facilitara la victoria del PJ en la votación.
Tampoco faltaron las críticas al radicalismo, como señaló un senador con cargo en la conducción de la Cámara alta: "No nos quedó otra salida; acá nos traicionaron los aliados del Presidente" Duhalde.
La actitud adoptada por la bancada de senadores justicialistas les valió una denuncia penal que fue radicada esta mañana ante el juez federal Norberto Oyarbide, por los abogados Marcelo Parrilli y Antonio Liurgo, quienes acusaron de "traidores a la Patria" a los integrantes de la Cámara alta. Además, la votación despertó duras críticas entre sus pares de Diputados, quienes se mostaron sorprendidos por el vuelco que adoptaron los senadores del PJ en la madrugada de ayer.
El vicepresidente del bloque de diputados del PJ, Jorge Obeid acusó a los senadores de haber "violado" el acuerdo alcanzado entre los legisladores y el presidente Eduardo Duhalde para evitar la impunidad de los banqueros procesados, y adelantó que no votará la ley "ni ebrio ni dormido".
El diputado José María Diaz Bancalari (PJ) también recordó el compromiso acordado y coincidió en que "no deja de sorprender" la actitud de los senadores porque las negociaciones previas habían costado "muchas horas de trabajo".
Más duro se mostró el diputado justicialista Saúl Ubaldini quien dijo que "esta actitud del Senado es, al menos, sospechosa", y consignó que "había un acuerdo para modificar la ley para que no quedaran impunes los delitos que cometieron los que se esconden en la city porteña" pero que "extrañamente, el Senado cambió sobre la marcha y decidió hacerle caso al FMI y a las presiones de los banqueros".
Desde la oposición, el interbloque ARI denunció que la derogación votada por el Senado "es lisa y llanamente el suicidio del Congreso Nacional y de la República" porque implica "evitar que vayan presos todas las personas y directores de bancos investigados a raíz del trabajo de la Comisión de Lavado". "Ningún parlamento tiene facultades para garantizar la impunidad a nadie, se lo prohíbe la Constitución. En todo caso, tiene que dictar una ley de amnistía y dar las razones de la justicia por las cuales le dan la amnistía a los que se robaron el país", sostuvo el bloque encabezado por la arista Elisa Carrió.