La diputada del Frente para el Cambio Alicia Castro desencadenó un escándalo en la Cámara baja cuando dejó una bandera norteamericana en el escritorio de la presidencia del cuerpo, en medio la discusión por la Ley de Quiebras que reclama el FMI, lo cual motivó un pedido de sanción.
Varios diputados se levantaron de sus bancas y comenzaron los insultos y los forcejeos, que finalizaron cuando el agraviado, Eduardo Camaño, formuló un pedido de desafuero. Minutos antes, en uso de la palabra, Castro había cuestionado al Congreso al preguntarse "¿a quién representa este Parlamento, al pueblo soberano argentino o a los intereses norteamericanos que representa el FMI?"
Entonces planteó que si los legisladores avalaban "los intereses foráneos se descolgara el pabellón nacional e izara la bandera norteamericana", y blandió la insignia de los Estados Unidos ante la mirada atónita de sus pares.
Ante la sorpresa generalizada, la legisladora opositora se levantó, atravesó el recinto hasta la mesa de la presidencia y depositó la bandera norteamericana ante el titular de la Cámara, el justicialista, Camaño, para regresar luego a su banca.
Indignado por lo que calificó como una falta de respeto que no merecía, Camaño reaccionó y, aun con el pabellón extranjero sobre su escritorio, planteó que Castro había "ofendido a todos los argentinos" y la conminó a retirar la bandera, bajo amenaza de iniciarle una cuestión de privilegio.
Allí se inició una pulseada entre Camaño y Castro para que la diputada retirara por "motus propio" la bandera, lo cual no ocurrió.
Ante la resistencia de Castro el justicialista endureció su posición, poniendo a consideración del cuerpo una cuestión de privilegio para sancionar a la diputada de Frente para el Cambio.
La moción fue aprobada por los dos tercios de los legisladores presentes y entonces tomó la palabra el justicialista Manuel Baladrón, quien lisa y llanamente pidió el desafuero de Castro, mientras era abucheado desde la izquierda y el ARI se oponía en medio del descontrol a esta propuesta.
En ese marco, Baladrón acusó de "irrespetuosa" a Castro y dijo que el justicialismo, que "es mayoría porque gana en las urnas, nunca en la vida ha tenido este gesto que merece todo nuestro rechazo".
Fue entonces que los integrantes de algunos bloques opositores se pusieron de pie para dejar la sesión sin quorum, mientras estallaba el escándalo de gritos e insultos cruzados entre justicialistas y diputados del ARI y la izquierda.
Luis Zamora fue más lejos que su pares cuando amenazó con que, si la expulsaban a Castro, "nos van a tener que echar a unos cuantos", y bajó desde el perímetro del recinto hasta la mesa de la presidencia, con ánimo de ponerle el cuerpo al conflicto.
Zamora fue interceptado por el frepasista Jorge Daud y su colega de bancada José Roselli, mientras el justicialista Julio Moisés parecía que iba a golpearlo.
La pelea no pasó a mayores y sólo hubo unos empujones entre Daud y Zamora, aunque Moisés mostraba mucha voluntad de irse a las manos, cosa que no pudo concretar porque intervino Jorge Casanovas para detenerlo.
En el medio abundaron los insultos de la peronista Mónica Arnaldi -esposa de Raúl Otacehé- a Castro y otras legisladoras del PJ, que eran respondidos con epítetos de similar tono por Francisco "Barba" Gutiérrez, Alfredo Villalba y Patricia Walsh.
Finalmente, Camaño pidió que la situación pasara a consideración de los ámbitos disciplinarios del cuerpo y la sesión continuó sin otros inconvenientes. Fue la primera vez, desde que asumió la presidencia del cuerpo, en que Camaño bajó a una banca para exponer su postura, en la que planteó que "la señora diputada ofendió a la totalidad de los argentinos que vivimos en este país, y no sólo el Congreso", y dijo que "muchos de los que tienen ese discurso hace un año no tenían esa postura".
Al cabo del debate, el presidente de la bancada justicialista, Humberto Roggero, acusó a la diputada Alicia Castro de haber montado una escena, para el documental sobre la crisis argentina que está filmando el ex diputado de izquierda, Fernando "Pino" Solanas.
"Hubo un escenario ridículo que nos tocó vivir y estaba preparado para el director que armó la obra", señaló Roggero aludiendo a Castro y Solanas mientras blandía una revista que entrevistaba al director de "Sur" y "El viaje", entre otros filmes, en donde explicaba su nuevo proyecto.
Solanas, diputado del 93 al 97, prepara un documental en formato digital sobre el conflicto en la Argentina desde la pueblada del 19 y 20 de diciembre.
Por este motivo, desde hace algunos días Solanas recorre hace algunos días los pasillos y el recinto de la Cámara baja tomando imágenes para su documental.