El justicialismo intentará hoy acordar una estrategia parlamentaria que permita sancionar esta semana las leyes de Quiebras, que tiene media sanción de Diputados y Subversión Económica, que aprobó el Senado y en la Cámara baja pasó a comisión, y que reclama el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reanudar su asistencia financiera.
El titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, recibirá en su despacho, a partir de las 10, al jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, y a los ministros del Interior, Jorge Matzkin, y de Economía, Roberto Lavagna. Participarpán del encuentro, el titular del Senado, Juan Carlos Maqueda y los presidentes de las bancadas justicialistas, de ambas Cámaras, el senador José Luis Gioja y el diputado Humberto Roggero.
Los legisladores le explicarán a los funcionarios nacionales el trámite parlamentario de los proyectos de modificación de las leyes de Quiebras y de Subversión Económica.
Al respecto, el presidente Eduardo Duhalde instruyó a sus principales colaboradores para que garanticen que "esta semana" queden cerrados "todos los acuerdos necesarios" para que las modificaciones a las dos leyes que reclama el FMI.
"La ley de Quiebras debe salir tal cual fue aprobada en Diputados, y la de Subversión Económica no debe ser derogada, sino que debe tener las modificaciones acordadas una semana atrás", ordenó Duhalde a sus colaboradores. Siguiendo esta línea, el jefe de Estado aspira poder viajar el miércoles rumbo a Madrid -donde participará de una reunión cumbre de autoridades europeas- "llevándose certezas y, en el mejor de los casos, la Ley de Quiebras sellada".
El bloque de senadores del PJ intentará sancionar mañana las modificaciones a la Ley de Quiebras aprobadas la semana pasada por la Cámara de Diputados, a pesar del malestar que todavía reina entre los legisladores y el gobierno de Eduardo Duhalde. Así lo confirmaron fuentes justicialistas, que además precisaron que el malestar que existe entre los senadores con el Poder Ejecutivo y los diputados peronistas por sus críticas a la sesión del jueves último sería puesto "bajo un paraguas" para poder aprobar la Ley de Quiebras.
A esto se suman las declaraciones del jefe de bloque de senadores radicales, Carlos Maestro (Chubut), quien afirmó que en su partido "no existe inconveniente" para tratar una de las normas exigidas por el FMI para reanudar la ayuda financiera a la Argentina. "Vamos a votar el tratamiento sobre tablas y el proyecto en general, pero vamos a dar el debate en particular; similar a lo que ocurrió en Diputados", afirmó Maestro.
En realidad, los senadores peronistas reclaman una "política coherente" de parte del Ejecutivo, en referencia a la crítica situación generada el jueves pasado cuando Duhalde recibió a la conducción del bloque acompañado del riojano Jorge Yoma. Esa recepción cayó muy mal en la conducción justicialista de la Cámara alta, que responsabilizaba a Yoma por el fiasco en el que terminó la sesión del jueves pasado, cuando para no perder la votación el PJ recurrió al proyecto de dos senadores de partidos provinciales y votó la derogación de la Subversión Económica.
Las modificaciones a la Ley de Quiebras fueron sancionadas por la Cámara de Diputados la semana pasada y se espera que el Senado sancione la ley el miércoles próximo, pese a algunas resistencias internas a los cambios introducidos. Pero el trámite referido a la Ley de Subversión Económica es más complicado, ya que el Senado votó la derogación de la norma en una accidentada sesión en la que el bloque oficialista no logró imponer su criterio de modificarla por las deserciones de ocho de sus miembros.
Cuando el proyecto sancionado por la Cámara de Senadores fue girado a Diputados, el justicialismo lo envió a comisión en lugar de sancionarlo inmediatamente, debería ocurrir si se hubieran votado las modificaciones que esperaba el Poder Ejecutivo.
En consecuencia, el justicialismo debe hallar la fórmula para sacar a ese proyecto de una vía muerta y llevarlo al recinto lo antes posible.
La bancada radical de la Cámara baja se reunirá mañana para evaluar si apoya el tratamiento sobre tablas, esto es sin despacho de la comisión respectiva.
Por su parte, el presidente la bancada radical de senadores, Carlos Maestro, anticipará que el radicalismo adoptará frente a la Ley de Quiebras la misma actitud que tuvo la bancada partidaria de la Cámara baja: apoyar su tratamiento sobre tablas, votar favorablemente en general y plantear sus disidencias en particular durante la discusión del articulado. Con posterioridad al encuentro en el despacho de Camaño, los senadores mantendrán una reunión de bloque para decidir cómo abordar n las modificaciones a la Ley de Quiebras, que esperan poder sancionar mañana.
Por su parte, el jefe del bloque de diputados radicales, Horacio Pernasetti, adelantó que la Cámara baja se va a tomar su "tiempo" para analizar el proyecto de Ley de Subversión Económica, que la semana pasada obtuvo media sanción en el Senado.
"En el Senado quizás se actuó apresuradamente, pero en Diputados no va a pasar esto porque nos vamos a tomar el tiempo necesario", indicó Pernasetti.
El diputado catamarqueño ratificó además que los legisladores radicales no van a "acompañar la derogación" de la norma, tal como votó la Cámara alta. "Siempre hablamos de modificar, perfeccionarla, pero no derogarla, porque la derogación podía provocar efectos no queridos y crear cierta sensación de impunidad", remarcó Pernasetti.
Además, confirmó que hoy se reunir n las comisiones que deben analizar la iniciativa y adelantó que la bancada radical cuenta con "proyectos propios" para presentar en lugar del que obtuvo aprobación en el Senado.