El senador radical Raúl Alfonsín sostuvo que es necesario apoyar al presidente Eduardo Duhalde, porque "hay que llegar al 2003 forzosamente", y advirtió que si el actual mandatario tuviera que alejarse del poder anticipadamente vendría algo "mucho peor, más de derecha".
"Siempre existen peligros, si se exarcebaran demasiado los problemas sociales podría originarse un 'putsch' de derecha, y lo que podría venir si se fuera Duhalde sería mucho peor, mucho más de derecha", remarcó el ex presidente.
Además, se mostró "un poco escéptico" sobre la posibilidad de que el Fondo Monetario Internacional desembolse "plata nueva" para la Argentina, pero consideró que al menos "nos tienen que dar plazos mayores para lo que tenemos que pagar este año, que son como 9 mil millones de dólares". Alfonsín afirmó que él no hubiera pagado al Banco Mundial los 670 millones de dólares que el Gobierno desembolsó el lunes, pues esa suma "es el sueldo completo de todas las provincias de dos meses". De todos modos, reconoció que "también hay argumentos para el otro lado", y dijo que su posición obedece a que es "demasiado audaz".
Sobre la Ley de Quiebras, indicó que el radicalismo tendrá en el Senado "una actitud muy similar" a la que adoptaron en Diputados, de apoyo a su sanción, si bien dijo que "personalmente" tiene "algún tipo de prevención".
Alfonsín reiteró además su oposición a un llamado a elecciones anticipadas en el actual contexto del país, y opinó que "no debe haber un argentino de buena fe que tenga dos dedos de frente que piense que pueda haber un gobierno absolutamente frágil sin ninguna fuerza durante dos o tres meses". Agregó que "nadie puede hacer una campaña electoral con el país desintegrado y con el desprestigio de la política".
Luego, indicó que "hay tres fuerzas contenedoras en la Argentina: la UCR, el justicialismo y la CGT, y las tres están desprestigiadas por distintos motivos".
Por otra parte, admitió que "siempre" vio "difícil la transición", y que nunca pensó que se pudiera "arreglar en dos años". Sobre la posición del radicalismo ante el Gobierno, admitió que dentro de la UCR "algunos piden diferenciarse", pero señaló que está asumido "al mismo tiempo no poner ningún palo en la rueda y tirar juntos en todo lo que sea positivo".
Alfonsín dijo a continuación que no hay ningún partido que "se identifique con posiciones de izquierda, salvo la centroizquierda que ocupamos nosotros", ya que "a la izquierda nuestra hay demagogia", y se preguntó "quién quiere en la Argentina la socialización de los medios de producción".