El Senado aprobó una "preferencia" para tratar en su próxima sesión un proyecto de ley que evite la aplicación del mecanismo de capitalización forzosa por parte de acreedores externos con empresas nacionales en bancarrota, especialmente las propietarias de los medios de comunicación.
La decisión de la Cámara alta fue adoptada durante el debate de la nueva Ley de Quiebras sancionada, que restablece en la Argentina el instituto denominado cram down, que permite que el acreedor de una empresa quebrada se haga cargo de la firma compulsivamente si no se llega a un acuerdo con el deudor.
El cuerpo expresó especialmente su voluntad política de impedir la eventual extranjerización de las empresas productoras de bienes culturales, entre las que se incluyen centralmente los medios de difusión. La capitalización compulsiva consagrada en el instituto reintegrado a la legislación nacional, abre la puerta a que capitales extranjeros capturen editoriales, canales, radios, diarios, periódicos y revistas de capitales nacionales.
Los justicialistas Miguel Angel Pichetto, Jorge Busti y los radicales Rodolfo Terragno y Carlos Maestro, expresaron durante el debate de la Ley de Quiebras su intención de evitar que el mecanismo del cram down se aplique especialmente sobre empresas productoras de bienes culturales.
Algunos senadores intentaron impulsar el inmediato tratamiento sobre tablas (sin despacho de comisión) de los proyectos de ley en ese sentido presentados por el justicialista Pichetto y otro del bloque radical. Sin embargo, la moción no obtuvo los dos tercios necesarios para habilitar el inmediato tratamiento, por lo que los proyectos pasaron a comisión con el aval de la "preferencia" votada en el recinto para ser tratado en la próxima sesión.