El bloque de diputados del PJ ratificó su voluntad de debatir el próximo jueves el proyecto de reforma a la ley de Subversión Económica, luego de haber tenido que resignar su aspiración de hacerlo en la víspera por la negativa del radicalismo de otorgar los dos tercios de los votos, para habilitar su tratamiento sobre tablas.
La cerrada postura del radicalismo obligó al justicialismo a postergar hasta el jueves de la semana que viene la sesión para debatir este proyecto, que forma parte junto a la ley de Quiebras de las iniciativas requeridas por el gobierno para apuntalar las negociaciones con los organismos internacionales. Si bien ayer las posturas parecen firmes habrá negociaciones en los próximos días para buscar acercar posiciones entre el justicialismo y el radicalismo, que mantienen sus propios dictámenes de comisión.
La decisión de la UCR fue comunicada por la presidenta de la Comisión de Legislación Penal, Margarita Stolbizer, quien señaló que "nuestro bloque no va a habilitar el tratamiento con los dos tercios que se necesitan". Para tratar hoy la iniciativa de modificación de la Ley de Subversión Económica, que ayer obtuvo dictamen con el voto del PJ, se requería el aval de los dos tercios de los presentes en el recinto.
Sin embargo, Stolbizer ratificó que el radicalismo no avala esa posibilidad y espera el "cumplimiento de los plazos reglamentarios", es decir siete días hábiles para el tratamiento del proyecto luego del dictamen conjunto de las comisiones de Legislación Penal y Justicia.
"Ahí sí el justicialismo, con mayoría simple, podría llevar adelante su proyecto si es que consigue mayoría, que tampoco creo que sea tan sencillo", enfatizó la diputada radical en la Cámara baja.
Por su parte, el bloque del PJ aceptó la decisión de los legisladores radicales y se dispuso a esperar los plazos reglamentarios para sancionar las modificaciones a la Subversión Económica. No obstante, fuentes del justicialismo consignaron que el rechazo de la UCR no se debe a cuestiones "legislativas", sino a la "fragmentación" del bloque que impide consensuar una posición.
El Senado derogó la semana pasada la Subversión Económica, decisión que generó el rechazo inmediato de los diputados de todo el arco político, en especial de los justicialistas que habían trabajado en un proyecto conjunto modificatorio con sus pares del Senado.
Stolbizer dijo que si se aprueba el proyecto impulsado por el PJ "la ley pasa a ser más benigna" porque se piden "más requisitos" para aplicar la norma contra un eventual imputado y por lo tanto "hay más gente que queda afuera".
"El proyecto del PJ -precisó- consiste en haber transformado lo que en la actualidad figura como conductas agravadas, en requisitos para que se configure el delito". La legisladora consideró que la derogación o un "cambio de figura penal" en la norma significaría -a su entender- el "desprocesamiento" de imputados y la "clausura de las causas" que se siguen en base a esa ley.
El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, ratificó que la próxima semana se debatirá el dictamen de modificación a la ley de Subversión Económica y recordó que para el jueves no se necesitarán los dos tercios para habilitar su tratamiento.
El dictamen de mayoría fue impreso el martes y los siete días requeridos para su habilitación se cumplirán el próximo jueves, con lo cual el justicialismo solo deberá garantizar el quórum para evitar estar expuesto a la decisión del radicalismo. En la bancada radical las aguas están divididas entre quienes impulsan dar quórum, los alfonsinistas y el presidente del bloque, Horacio Pernasetti, y aquellos que insisten en no colaborar con el justicialismo, entre ellos Margarita Stolbizer y otros legisladores del Frente Federal.
Este compás de espera de una semana también permitirá a la bancada, que conduce Humberto Roggero, poder encolumnar a todos los diputados detrás del dictamen de mayoría, ya que han aflorado algunas diferencias entre los legisladores, que se han dividido en tres posiciones.