El proyecto de la Secretaría de Desarrollo Económico porteña de cobrar un impuesto a los turistas extranjeros que pernocten en los hoteles de la ciudad de Buenos Aires, provocó el rechazo del Gobierno, las entidades que agrupan al sector y de algunos legisladores nacionales.
La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno de la Ciudad, a cargo de Eduardo Hecker, propone un impuesto de 1 dólar por cada 3 noches de alojamiento a los pasajeros extranjeros que se alojen en hoteles de 3, 4 y 5 estrellas de esta ciudad con el objeto de recaudar más dinero para la promoción turística.
El proyecto de Hecker, aún no ingresado en la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires, se presenta como un impuesto indirecto que debería pagar el pasajero, pero la AHT dice que en la práctica se transformará en un gravamen directo que no se agregará a la tarifa y terminará pagándolo el hotel, por lo que terminará ingresando a rentas generales.
Entre las críticas se destacan las de los diputados Fernanda Ferrero y Guillermo Cantini. "No se puede gravar a una actividad que hoy en día es una de las pocas fuentes de ingreso de divisas para el país. Este tipo de impuesto impacta en definitiva en contra de la economía, y por lo tanto lo único que se logra es contraer una actividad que es generadora de empleo", expresó Ferrero.
Supuestos sobornos: La causa judicial en la que se investiga la existencia de supuestos sobornos en el Senado para la aprobación de la reforma laboral en mayo de 2000, que originó una crisis política en el Gobierno de la Alianza, se encamina a concluir con el sobreseimiento de todos los acusados. Así lo anticipó el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, encargado de ese proceso, con el argumento de que "ni siquiera se pudo acreditar la existencia del delito".