La conducción nacional de la UCR decidió tomar distancia del Gobierno nacional con el objetivo de obtener una mayor "independencia política", pero sin que ello implique restar "apoyo institucional" a la gestión de Eduardo Duhalde en el Congreso.
De este modo, la conducción de la UCR buscó curar las heridas abiertas por el enfrentamiento entre sectores "acuerdistas" y "rupturistas", que vienen contraponiendo los costos y beneficios de permanecer atados a las decisiones del Gobierno.
"El radicalismo no va a poner palos en la rueda, pero tampoco va a ser una escribanía del Gobierno", sintetizó el presidente del bloque de diputados de la UCR, Horacio Pernasetti, tras una reunión con el presidente Duhalde en la Casa Rosada. Los radicales, encabezados por el presidente del Comité Nacional y gobernador del Chaco, Angel Rozas, consensuaron su nuevo posicionamiento en el escenario político y posteriormente se lo comunicaron al presidente Duhalde.
El grupo de dirigentes radicales que se entrevistó con Duhalde en la Casa Rosada señaló que había notado "cansado" y "preocupado" al Presidente. Así lo reveló el jefe del bloque de diputados radicales, Horacio Pernasetti, quien observó a Duhalde "muy preocupado" por la compleja situación que le toca afrontar y los "obstáculos" políticos que viene encontrando en el camino.
En el marco de un encuentro "abierto y frontal", según comentó otro de los participantes, Duhalde debió escuchar "algunas críticas, algunas quejas" y también tuvo que "dar algunas explicaciones". Además, "sobrevoló" nuevamente la amenaza de renuncia al cargo que el propio Duhalde instaló en la víspera, a poco de haber regresado de Europa, donde comprobó que el futuro del país está "atado" a la concreción de un acuerdo con el FMI.
"Dejamos expresada nuestra preocupación por las declaraciones que están haciendo algunos funcionarios y la queja por la discriminación de la que está siendo víctima el radicalismo en el anticipo de los fondos de la coparticipación", resumió Pernasetti.
Respecto de las declaraciones, el Presidente debió poner un bálsamo sobre los dichos de "Chiche" González, que en horas de la mañana pidió al radicalismo "que se ponga las pilas" para colaborar con el Gobierno. "En lugar de pedirnos cosas a los radicales, el Presidente tendría que mirar hacia la interna del PJ y hacia las inacciones de su propio Gobierno", disparó el diputado catamarqueño.
Además, dijo que "si el PJ estuviese alineado, empezando por los gobernadores y siguiendo por los legisladores, distintas serían sus preocupaciones".
También, y según relataron las fuentes, el Presidente hizo referencia ante la conducción de la UCR a los diputados de Izquierda Unida, Luis Zamora, y del ARI, Elisa Carrió, al sostener que si ellos están tan preparados, "que tomen la posta ya".
Tras el encuentro que mantuvieron los máximos dirigentes de la UCR en la sede del Comité Nacional, el vicepresidente del radicalismo, Juan Manuel Casella, reiteró que el partido "mantendrá la posición sostenida por el radicalismo con relación al gobierno, que es apoyo institucional y autonomía política".
"La postura es la de defender el orden institucional argentino, y sostener la independencia política de la UCR, porque el partido no es parte de este gobierno", expresó Casella.