El presidente, Eduardo Duhalde, consiguió el compromiso por escrito de las provincias que aún no habían suscripto el pacto fiscal, que establece una reducción de sus déficits en un 60 por ciento, para rubricarlo durante esta semana. El mandatario y los gobernadores justicialistas llegaron al acuerdo en la cumbre que se llevó a cabo en Santa Rosa, la Pampa, y que contó con la presencia de funcionarios del gabinete nacional, así como legisladores nacionales de ambas cámaras.
El compromiso de suscribir el pacto fiscal de las provincias aún reticentes fue plasmado en la denominada "Declaración de Santa Rosa" que lleva la firma de doce de los catorce gobernadores que visitaron esta ciudad y que especifica claramente en su primer punto la intención de "firmar los acuerdos fiscales". Tras una reunión cumbre en La Pampa, los mandatarios peronistas difundieron la "Declaración de Santa Rosa", en el que se comprometieron además a terminar de firmar en el curso de "esta semana" el acuerdo entre la Nación y las provincias por la reducción del déficit fiscal, uno de los puntos que demanda el FMI para auxiliar a la Argentina. Los gobernadores justicialistas también reclamaron la derogación de la Ley de Subversión Económica, que mañana será tratada por el Senado, y exigieron a Duhalde "acelerar la búsqueda de una solución al problema del 'corralito'" para neutralizar su negativo "impacto sobre el normal funcionamiento del sistema financiero".
El presidente Duhalde aseguró tras la cumbre, que se siente "fortalecido" y desestimó la posibilidad de una convocatoria a elecciones anticipadas durante el curso de este año, aunque aceptó que quedó "pendiente" el debate sobre si esos comicios se harán en "septiembre, mayo o junio" del 2003.
Los gobernadores declararon "su pleno apoyo a la gestión del presidente de la Nación en sus esfuerzos por llevar adelante al país en medio de una situación tan compleja, superando con decisiones valientes y trascendentales el efecto de la gravísima situación heredada". Estimaron que "son condiciones fundamentales, fortalecer el compromiso fiscal de los 14 puntos y avanzar de manera urgente con todas las medidas necesarias, para acelerar el proceso de recuperación" de la economía.
En ese sentido, puntualizaron "en particular, la derogación durante esta semana de la Ley de Subversión Económica, pendiente en el Senado y firmar los acuerdos fiscales con las provincias faltantes".
Los mandatarios coincidieron en la necesidad de "acelerar la búsqueda de una solución al problema del corralito y su impacto, sobre el normal funcionamiento del sistema financiero".
Afirmaron además su "convicción de que Argentina tiene una oportunidad que no puede desperdiciarse y que la salida laboriosa está en la inteligencia y la mano de los productores, trabajadores y empresarios".
Quien insiste con adelantar las elecciones es el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner. "Ya se lo dije anoche al Presidente. Le pedí que convoque a elecciones", indicó Kirchner, y dijo que fue escuchado "con atención" por el resto de los gobernadores peronistas que se encuentran en la provincia de La Pampa. No obstante, el mandatario santacruceño abandonó en forma anticipada el encuentro con Duhalde y se retiró una hora antes de que finalizara la reunión central sin formular declaraciones, ya que habría encontrado poco eco a su propuesta.
La esposa del mandatario santacruceño, la senadora justicialista Cristina Fernández de Kirchner anunció en tanto que impulsará mañana en la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado el tratamiento de su proyecto de modificación de la Ley de Acefalía. La santacruceña, que preside esa comisión, presentó un proyecto meses atrás para que en caso de acefalía, la Asamblea Legislativa elija a un presidente provisorio que convoque a elecciones generales en un plazo de 90 días.
El proyecto de Fernández de Kirchner propicia además que se elijan en esa eventualidad todos los cargos electivos, ya que considera que la ausencia del presidente de la Nación y del vice, implica una crisis institucional que debe ser superada con elecciones generales.
A continuación se transcribe el texto completo de la "Declaración de Santa Rosa", suscripta por 12 gobernadores justicialistas con el presidente Eduardo Duhalde.
Los únicos mandatarios justicialistas que no firmaron el acta titulada "No se puede demorar más" fueron Néstor Kirchner (Santa Cruz) y Alicia Lemme (San Luis).
"Los gobernadores del PJ reunidos en Santa Rosa, La Pampa, declaran su pleno apoyo a la gestión del Presidente de la Nación en sus esfuerzos por llevar adelante el país en medio de una situación tan compleja, superando con decisiones valientes y trascendentales el efecto de una gravísima situación heredada y encaminando al país hacia un rumbo de producción y justicia social".
"Para ello son condiciones fundamentales:
- Fortalecer el compromiso de los 14 puntos y avanzar de forma urgente con todas las medidas necesarias para acelerar el proceso de recuperación, en particular la derogación durante esta semana de la ley 20.840 De Subversión Económica pendiente en el Senado, y firmar los acuerdos fiscales con las provincias faltantes.
- Acelerar la búsqueda de una solución al problema del corralito y su impacto sobre el normal funcionamiento del sistema financiero.
- Afirmar su convicción de que la Argentina tiene una oportunidad que no puede desperdiciarse y que la salida laboriosa y esforzada está en la inteligencia y en las manos de productores, trabajadores y empresarios, en la integración al mundo y en nuestro compromiso activo por la justicia social".