El bloque de senadores justicialistas intentará hoy derogar la ley de Subversión Económica y cumplir así con el compromiso asumido por el presidente Eduardo Duhalde con el Fondo Monetario Internacional para que el organismo de crédito reanude la ayude financiera a la Argentina.
Sin embargo, el bloque conducido por el sanjuanino José Luis Gioja tendrá que extremar sus esfuerzos para evitar una derrota cuando someta a votación el dictamen que apoya el PJ y que insiste en la derogación de la polémica ley aprobada por el Senado el 9 de mayo último.
Es que los números están ajustadísimos, tanto que hasta última hora la suerte de la estrategia oficialista dependía de la presencia o no del liberal correntino Lázaro Chiappe.
Si Chiappe llega a Buenos Aires, el rechazo a la derogación de la ley perdería por un voto: el resultado sería 35 a 34 en contra de las pretensiones de Duhalde. En el caso que el correntino se quede en su provincia, la votación finalizaría empatada sobre un total de 68 senadores presentes, lo que le permitiría al presidente provisional de la Cámara alta, Juan Carlos Maqueda (PJ-Córdoba), desempatar a favor del Gobierno.
La posibilidad de sesionar se destrabó a las 11, cuando la Comisión de Asuntos Penales aprobó con cuatro votos sobre siete un dictamen de mayoría donde se propicia ratificar por mayoría simple la derogación de la Ley de Subversión Económica que tiene media sanción del cuerpo desde hace dos semanas. El radicalismo, en tanto, aprobó con sus tres votos un dictamen de minoría donde se opone a la derogación de la ley, tal como lo propone el proyecto del renovador salteño Ricardo Gómez Diez, que el PJ hizo suyo hace dos semanas, en una verónica legislativa de madrugada que desató una ola de críticas.
En principio el justicialismo tenía inconvenientes para reunir los seis votos necesarios para imponer su criterio en la Comisión de once miembros, pero la ausencia de algunos legisladores permitió que cada uno mantuviera su postura. Apenas la Comisión de Asuntos Penales aprobó ambos dictámenes, el titular del bloque de senadores del PJ, José Luis Gioja, aseguró en declaraciones a Radio América que "el bloque radical se comprometió a tratar mañana la Ley de Subversión Económica", y para marcar las diferencias con los disidentes de su propia bancada, destacó la "responsabilidad" de la bancada radical, a pesar de no compartir la postura que sostienen.
En sintonía, poco más tarde el jefe de la bancada radical, Carlos Maestro, ratificó que "por mayoría de bloque hemos decidido dar los dos tercios", porque "de todas formas habría que tratarla en unos días" y "frente a la angustia del gobierno, que plantea las cosas como de vida o muerte, nosotros no queremos causarle un daño adicional".
Por esta razón, agregó el legislador radical que el radicalismo va a plantear "el rechazo total a la derogación de la Ley de Subversión Económica, porque toda modificación de la misma puede producir alteraciones en los procesos, puede producir su eliminación o atenuación de las responsabilidades penales". El argumento de Maestro se parece mucho al que enarbolan los senadores justicialistas disidentes, liderados por el riojano Jorge Yoma, a quien Gioja salió a cruzar con dureza.
"Nosotros tratamos las cuestiones internas dentro de las reuniones de bloque y no a través de los medios", descargó el senador sanjuanino, enojado porque el riojano, quien no participó de las últimas reuniones de bloque, hizo un verdadero raid por los medios criticando la postura oficial de su partido.
Frente a las críticas del radicalismo -que tampoco tiene una postura unívoca- y de los peronistas disidentes, el vicepresidente del bloque oficialista, Marcelo López Arias, presentó ayer un proyecto de ley por el que se insta al Ministerio Público para que "en el plazo de 20 días recalifique las imputaciones de aquellas personas incriminadas por las conductas descriptas por los tipos penales de la ley 20.840", que no es otra que la de Subversión Económica.