En medio de un clima de extrema tensión el bloque de senadores radicales decidió postergar la reunión de bloque en la que se definirá la suerte de la rionegrina Amanda Isidori, que la semana pasada facilitó la derogación de la ley de subversión económica que impulsaba el justicialismo al retirarse del recinto.
El encuentro se postergó ante "la ausencia de senadores", según la información oficial brindada por los voceros de la bancada radical de la Cámara alta. Sin embargo, por la tarde se filtró el texto de un documento crítico que un sector encabezado por los senadores Gerardo Morales (Jujuy), Rodolfo Terragno (Capital) y Juan Carlos Passo (La Pampa), en el que se cuestiona la conducción encarnada por Carlos Maestro (Chubut).
Los senadores radicales disidentes prepararon un documento en el que reclaman "un nuevo punto de partida en la organización y funcionamiento del bloque", con lo cual se abrió un cuestionamiento a la conducción de Maestro. Sostienen que el bloque "ha llegado hasta el límite de una estrategia implícita, que consistió en acompañar al Ejecutivo sistemáticamente; a veces con el voto, a veces con proyectos alternativos que no comprometían la mayoría del PJ, la semana pasada con el retiro de una senadora para que no triunfara nuestra posición". Agregaron ese acompañamiento se realizó "a veces con el voto, a veces con proyectos alternativos que no comprometían la mayoría del PJ, la semana pasada con el retiro de una senadora para que no triunfara nuestra posición".
Es por eso que, según lo que trascendió del comunicado disidente, reclaman "un nuevo punto de partida en la organización y funcionamiento del bloque".
El clima de tensión también quedó plasmado en las declaraciones que Maestro formuló antes de ingresar a la reunión que el Comité Nacional de la UCR celebró en su sede del barrio porteño de Congreso. "Si se mantiene el acompañamiento de mis compañeros de bloque como lo tengo hasta ahora, por supuesto que voy a continuar conduciéndolo", afirmó Maestro, con lo cual reconoció implícitamente que si llegase a perder el respaldo de sus correligionarios estaría dispuesto a dejar la conducción de la bancada.
Durante el encuentro convocado sorpresivamente por el titular del Comité Nacional de la UCR, Angel Rozas, Verani confirmó que rindió "explicaciones técnicas" ante sus pares del radicalismo por la actitud adoptada por Isidori, para cumplir con su recomendación, y aseguró que volvería a adoptar esa postura.
La actitud de Isidori fue fuertemente criticada por varios legisladores e incluso el propio titular del bloque de senadores de la UCR, Carlos Maestro, cuestionó la decisión de su correligionaria y pidió el alejamiento de Verani de la conducción del radicalismo. Al término del encuentro, Rozas dijo que se trató de una reunión de la mesa chica del Comité Nacional de la UCR, donde se resolvió realizar un plenario el 28 de junio próximo en la provincia de Córdoba para analizar "la situación crítica" del radicalismo e iniciar "un proceso de refundación" del partido.
Rozas consideró que el "episodio" generado a partir de la actitud de Isidori "hay que ponerlo como una etapa más que vive la UCR" y destacó la necesidad de "empezar una nueva etapa en el radicalismo" porque, dijo, "si pasamos factura de los errores cometidos vamos a lograr estar cada vez más lejos de la gente". De esta forma, la conducción de la UCR intentó poner paños fríos a la polémica generada la semana pasada cuando la senadora Isidori decidió retirarse del recinto para facilitar la derogación de la Ley de Subversión Económica, incluida en el documento de 14 puntos que firmaron los mandatarios de todo el país.