En el marco de una reunión que mantuvo durante casi dos horas con senadores integrantes de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara alta, el secretario de Seguridad Interior de la Nación, Juan José Alvarez, señaló que el personal de Prefectura "no estuvo en ningún momento en la estación sino que llegó a 100 metros de ese lugar".
Alvarez reafirmó que a la luz de la información recabada, la Prefectura Naval no habría sido responsable en la muerte de Darío Santillán, el joven piquetero que fue asesinado el miércoles pasado en la estación Avellaneda.
Además, el funcionario aseguró que los integrantes de Prefectura que actuaron en el marco de la jornada de protesta de organizaciones piqueteras del miércoles pasado "no llevaban balas de plomo" y, en el marco del operativo, "dispararon un total de 12 balas de goma".
Al mismo tiempo, Alvarez reiteró que no se va a permitir que la Ciudad de Buenos Aires quede aislada por los piquetes y le pidió a los manifestantes que "actúen como actuaron en las más de 1.500 manifestaciones que hubo" en lo que va del año y en las que no se registraron incidentes.
Alvarez fue convocado por los legisladores para que informara sobre los incidentes en los que murieron dos piqueteros la semana pasada en el partido de Avellaneda.
El funcionario negó que, tal como indicaron algunos testigos en la causa que investiga los hechos ocurridos la semana pasada en la estación Avellaneda y las inmediaciones del Puente Pueyrredón, Prefectura haya llevado un tambor negro en el que supuestamente guardaban cartuchos de balas.
En este punto, el secretario de Seguridad Interior consignó que "en el tacho que tenía Prefectura en su formación llevaban los gases lacrimógenos" y señaló que, así como los policías llevan esos elementos en sus chalecos, la Prefectura debe acarrearlos dentro de tambores.
Si bien el funcionario ofreció a los senadores minuciosas explicaciones de lo ocurrido en el marco de la protesta de la semana pasada -que finalizó con la muerte de dos jóvenes, Santillán y Maximiliano Kosteki-, lo cierto es que señaló que él no estaba en condiciones de descartar nada sino que eso, en definitiva, lo iba a hacer la Justicia.
De todos modos, aclaró que "no hubo orden del gobierno federal (hacia Prefectura) de intervenir" en los episodios ocurridos en las cercanías del puente Pueyrredón, e indicó que el personal de esa fuerza avanzó "entre unos 250 metros y unos 300 metros" sobre el lado de la provincia de Buenos Aires a pedido de la Policía provincial.
En este sentido, detalló que ese pedido ocurrió una vez que sobre la avenida Yrigoyen fue incendiado un colectivo de línea de la empresa San Vicente y que el personal de Prefectura, al acercarse a ese lugar, "quedó a unos 100 metros de la estación", donde ocurrió el asesinato de Santillán.
Alvarez remarcó que en el registro de las cámaras fotográficas -en particular del diario Clarín- se ve "claramente" que el personal de la fuerza se encontraba "perfectamente agrupados con su jefe y no moviéndose aisladamente ni a lo loco".
Por otro lado, al ofrecer información a los legisladores de la comisión encabezada por la justicialista Malvina Seguí, Alvarez señaló que la participación de la Prefectura en el operativo fue "concurrente" y no "conjunta", por lo que descartó de plano la posibilidad de que haya existido "un problema de coordinación".
De todos modos, el funcionario admitió que "en materia de tareas antidisturbios todavía hay mucho para hacer" en el país y, en ese sentido, destacó la necesidad de que sean creados "cuerpos especializados en esa técnica" como así también de que existan "los elementos adecuados" para actuar en esas ocasiones.