El ministro de Economía, Roberto Lavagna, destacó ante los diputados de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja que la "normalización" de la economía se obtuvo "sin el FMI", y anticipó que el PBI de este año caerá el 11 por ciento.
Al presentar el proyecto de presupuesto de 2003, Lavagna puntualizó que la precaria estabilidad de la economía "se pudo lograr sin el FMI, imaginen entonces cuánto más rápido hubiera sido con la ayuda de los organismos internacionales". El ministro consideró que "si nos hubiéramos quedado cruzados de brazos en abril esperando el acuerdo (con los organismos de crédito), tendríamos el sistema financiero colapsado y la producción detenida".
Lavagna aseguró que al país "no le hace falta la convertibilidad para tener estabilidad económica", y aseveró que la Argentina pudo mantener sus indices macroeconómicos pese a no haber alcanzado aún un acuerdo con el FMI y de los "pronósticos agoreros" que provenían de adentro y fuera del país.
El ministro confirmó que no habrá cambios en la estructura impositiva, a excepción de la modificación que se impulsa en el impuesto a los combustibles para que el ITC se convierta en una tasa variable en lugar de fija, y en las exenciones a los planes de competitividad. Pronosticó que habrá "crecimiento" del PBI del 3 por ciento por primera vez en cuatro años, y reivindicó que la prioridad absoluta del presupuesto es el gasto social.
Una vez concluida su intervención ante los legisladores el ministro retornó al Palacio de Hacienda, donde aseguró que el proyecto de Presupuesto contempla "3.500 millones de pesos de libre disponibilidad" para el próximo Gobierno, y que el valor del dólar implícito en los cálculos para el año entrante es de 3,63 pesos. Además, Lavagna dijo a los periodistas de Economía que la estimación de crecimiento del 3 por ciento de la economía "no es optimista" debido a que analistas privados manejan escenarios favorables "que dan crecimientos de entre el 6 y 7 por ciento".
En su exposición ante los diputados, el ministro apuntó sus dardos contra el plan de convertibilidad diseñado por Domingo Cavallo y dijo que en el 2001 "estuvo explicitado que estábamos frente a un colapso de tipo financiero que se fue demorando con diferentes mecanismos" aunque la "inviabilidad" de este programa ya había empezado "hace varios años".
Lavagna aseveró que los resultados que está dando en sus primeros meses el nuevo programa económico demuestran que al país "no le hace falta un plan de convertibilidad para tener estabilización económica" y aseguró que esta meseta de equilibrio se logró "gracias a que se mantiene la indexación lo más encapsulada posible".
El ministro señaló que alcanzó la estabilidad "pese a no haber tenido un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y frente a los pronósticos de adentro y de afuera de que hablan que en junio se iba a desatar la hiperinflación". Reafirmó que "vamos a seguir trabajando intensamente por lograr un acuerdo con el FMI, pero no nos vamos a cruzar de brazos y vamos a avanzar en todas las medidas para afianzar el programa económico" y lograr que el año próximo haya una meta de crecimiento que evaluó en un 3 por ciento.
La iniciativa prevé, además, un déficit de 3.223 millones de pesos en las cuentas del Estado Nacional y destinar 14.579 millones de pesos al pago de deuda, aunque no hace previsiones para pagar a tenedores de títulos externos y lo deja supeditado a la negociación con acreedores. Se estima, además, que el consumo aumentará 3,2 por ciento y también que se producirá un incremento del 45,9 en los precios implícitos (combinación entre mayoristas y minoristas con los de comercio exterior).
El Ministerio de Economía estimó, además, un aumento del 10,5 por ciento en la inversión.
En materia de comercio exterior, la iniciativa proyecta exportaciones por 117.600 millones de pesos -a un dólar de 3,63- con un incremento del 5,2 por ciento, e importaciones por 66.900 millones, que representan una suba del 24,1.
De acuerdo con lo proyectado en el borrador del Presupuesto, la recaudación de impuestos llegaría a los 76.700 millones de pesos, que representa un crecimiento del 47,8 por ciento respecto del año anterior, por efecto del aumento de precios y de la actividad económica, y las modificaciones del sistema tributario.