El tratamiento del proyecto que impone penas de un mes a un año de prisión para aquellos que efectúen emisiones de radio o de televisión sin la autorización del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), fracasó nuevamente en el Senado al ser devuelto a las comisiones respectivas para una nueva revisión.
El proyecto, que había sido aprobado hace un año por la Cámara de Diputados, fue devuelto por segunda vez en el mes a las comisiones de Comunicaciones y de Asuntos Penales, con la promesa de todos los bloques del cuerpo para que sea incluido en el temario de la próxima sesión. Pese a la intención de la mayoría del bloque peronista para que se apruebe el proyecto, prevaleció la postura de los radicales y de los representantes de los partidos provinciales para que el texto retorne a las comisiones.
Al comienzo del debate, el titular de la comisión de Comunicación, Guillermo Jenefes (PJ-Jujuy), aclaró que tras la primera vuelta a comisión se había acordado "establecer que la vigencia de este proyecto recién se hiciera efectiva a partir de los noventa días de la publicación en el Boletín Oficial que permitirá al Poder Ejecutivo cumplir con su función de normalizar a las más de 7000 radios ilegales".
El legislador jujeño explicó que también "se introdujo la necesidad de que se configure dolo para que se castiguen los delitos por radiodifusión clandestina". A continuación, el presidente del bloque de senadores radicales, Carlos Maestro, consideró que "las propuestas de modificación son insuficientes, porque no se puede suplantar con la modificación del Código Penal la carencia de una ley marco".
La iniciativa aprobada en Diputados surgió ante la falta de consenso parlamentario para aprobar la denominada Ley Federal de Radiodifusión, y por la preocupación que generan las aproximadamente 5.000 emisoras ilegales y la evasión tributaria que provocan, calculada en más de 100 millones de pesos.