El Senado introducirá cambios al proyecto aprobado por Diputados que derogó las jubilaciones de privilegio y mantendrá los regímenes especiales que tienen los jueces y diplomáticos, según trascendió.
El proyecto de ley se terminará de analizar esta semana y se tratará en la sesión del 9 de octubre, y los cambios que se le introducirán implicarán que vuelva a la Cámara de Diputados. Tanto en el bloque del justicialismo como en el del radicalismo se admite que la norma, tal como fue sancionada por la Cámara baja, puede dar lugar a una ola de juicios por presunta inconstitucionalidad, por parte de magistrados y diplomáticos afectados.
El presidente de la Comisión de Economía de la Cámara alta, el justicialista Oscar Lamberto, señaló que "más allá de que se mantenga" el espíritu de lo sancionado por la Cámara de Diputados, "hay que corregir el texto" porque tiene "grandes falencias jurídicas".
"La ley tiene grandes falencias jurídicas, de modo que, independientemente de que se mantenga lo que vino de Diputados, hay que corregir el texto", aseveró el legislador, quien sin embargo sostuvo que todavía "no hay una posición tomada" respecto de si se mantendrán o no ciertos regímenes especiales. En este sentido, aseguró que "todavía faltan más plenarios de comisiones y de bloque" para poder adelantar qué posición adoptará cada bloque respecto de la derogación de las jubilaciones de privilegio, cuyo tratamiento en el recinto del Senado está previsto para el 9 de octubre, en el marco de una sesión especial.
De acuerdo con el cronograma de trabajo en torno a esta iniciativa acordado entre el justicialismo y la UCR aún restan dos plenarios de comisiones antes de que la iniciativa que fue girada por Diputados sea discutida en el recinto. "Cada vez que se toca el tema previsional o que se tocan derechos adquiridos, que se lo hace por problemas presupuestarios, el Estado termina perdiendo en la Justicia. Hay que legislar bien", enfatizó el senador justicialista por Santa Fe en el marco de la entrevista.
Por otro lado, Lamberto confirmó que el proyecto que sea aprobado por el Senado "va a terminar" con las jubilaciones de privilegio para "parlamentarios y funcionarios del Poder Ejecutivo, de modo tal que nadie que tiene que ver con la función política" reciba un tratamiento previsional especial.
De todas maneras, evitó pronunciarse acerca de qué posición tomará finalmente el cuerpo respecto de los regímenes especiales que rigen para jueces, diplomáticos y obispos, que quedaron alcanzados por el proyecto de derogación votado en la Cámara de Diputados prácticamente por unanimidad.
El senador radical Raúl Baglini admitió también que "la solución propiciada puede ser calificada de parcial, pero es el único mecanismo que hemos encontrado para disipar todo tipo de dudas sobre la vocación del Senado y de sus miembros para dar solución definitiva al tema de las jubilaciones de privilegio".
El legislador mendocino propuso que el Gobierno se comprometa a establecer, en un plazo de dos meses, un sistema jubilatorio para jueces y diplomáticos que reconozca la situación de quienes hayan aportado al menos el 60 por ciento de sus servicios.