El juicio político a la Corte Suprema llegará finalmente hoy al recinto de la Cámara de Diputados, cinco meses después de ser aprobado en comisión y tras cinco intentos frustrados del oficialismo para rechazar las acusaciones contra los miembros del alto tribunal.
La sesión está prevista para la tarde y la primera pulseada clave será en torno a un pedido para que la acusación vuelva a comisión y la resolución se postergue hasta la asunción del próximo gobierno.
Se trata de una jugada impulsada por una decena de justicialistas rebeldes, la UCR y el ARI quienes, ante la falta de los votos necesarios para aprobarlo -dos tercios-, quieren evitar el cierre del juicio a través de la devolución de las actuaciones a la Comisión respectiva.
El oficialismo tiene sus fichas puestas en un fracaso de la oposición en la votación de la moción planteada por Sergio Acevedo y apuesta a que, una vez superada esa instancia, se pase directamente al debate del dictamen acusatorio contra el Máximo Tribunal, con la certeza de conseguir su rechazo.
Ahora, la incógnita es saber si la oposición permanecerá en el recinto o retaceará el quórum para dilatar una semana más el debate del juicio político a la Corte, y aquí vuelven a batallar las diferencias en el radicalismo y con el ARI y los peronistas disidentes.
Los datos que manejan los dos sectores que confrontarán en la sesión arrojan entre 115 y 120 votos para cada uno, con lo cual se anticipa que habrá una fuerte puja para definir si el dictamen pasará a comisión o se habilitará el debate del juicio político en como quiere el oficialismo. Por eso, el punteo de cada uno de los votos se había convertido en un trabajo esencial de los operadores del justicialismo, por un lado, y de los opositores por otro lado, que no cesaban en comunicarse con cada diputado para garantizase su presencia y respaldo.
El justicialismo -que delineó su estrategia en las oficinas de su presidente Humberto Roggero- aseguraba que hoy en el pleno del cuerpo contará con el apoyo de 95 diputados propios, una veintena de provinciales, y seis cavallistas.
En tanto los opositores hacían sus propios números en el despacho del presidente de la Comisión de Juicio Político, Sergio Acevedo, y contabilizaban a su favor a 60 radicales, 29 del ARI, 5 de izquierda (Frente para el Cambio, Autodeterminación y Libertad e Izquierda Unida), 6 frepasistas y 18 justicialistas.
Existe duda sobre el comportamiento que asumirán los los puntanos José Mirabile y María Torrontegui, y los adolfistas radicales Melchor Posse y Alfredo Allende, que aún no definieron la posición que mantendrán en el recinto de sesiones.