La jueza federal María Romilda Servini de Cubría suspendió las elecciones internas de los partidos políticos convocadas para el 15 de diciembre, en tanto que el Gobierno anunció que apelará la medida judicial.
El fallo objetó por inconstitucional el artículo 7 de la ley de convocatoria a elecciones internas abiertas y simultáneas, ya que vulneraría el artículo 38 de la Carta Magna, que otorga autonomía a los partidos políticos para decidir su propio funcionamiento.
Eso trascendió a pesar del hermetismo de Servini de Cubría, que llegó a tal punto que anoche el ministro del Interior, Jorge Matzkin, salió a confirmar "oficiosamente" la existencia del fallo, pero aclaró que no tenía una copia en su poder.
Matzkin aseguró que el gobierno apelará la suspensión de las internas, pero advirtió que las elecciones presidenciales del 30 de marzo de 2003 "no corren ningún riesgo". Matzkin aclaró que "es casi una obligación" del Ministerio del Interior apelar la medida dictada por María Romilda Servini de Cubría.
Con respecto al contenido del fallo, Matzkin señaló que declararía la inconstitucionalidad de una parte de la ley que establece las internas abiertas pero que no afectaría el cronograma fijado para la primera y la segunda vuelta, y el posterior traspaso del mando presidencial.
Dirigentes y diputados de la oposición coincidieron en señalar que la suspensión de las elecciones internas convocadas para el 15 de diciembre se debió exclusivamente "a la interna del justicialismo, que no puede resolver la disputa entre sus distintas corrientes".
"Es una decisión que muchos en el justicialismo estaban esperando, porque tienen necesidad de resolver su propia interna", subrayó la diputada del ARI Graciela Ocaña, quien advirtió que la decisión de la jueza federal María Romilda Servini de Cubría, quien suspendió los comicios partidarios, podría "tensar aún más la conflictiva situación social".
"Si no se resuelve rápidamente seguro que sí", respondió la diputada al ser consultada sobre la posibilidad de que la disputa interna del PJ se traslade directamente a las elecciones nacionales que se realizarán el próximo 30 de marzo.
Por su parte, el precandidato presidencial por la UCR Leopoldo Moreau señaló "que el radicalismo no puede quedar atado a los conflictos internos del Partido Justicialista, ni a una eventual decisión judicial que deje sin efectos esos comicios". La opinión de Moreau vino precedida por una carta que le envió al presidente del partido, Angel Rozas, en la cual insistía en la necesidad de que el radicalismo convergiera en un proceso de internas abiertas "más allá de los vaivenes judiciales".
En la vereda de enfrente, el menemismo dejó trascender que responderá a la resolución judicial -a la que vinculan con "una jugada del duhaldismo"- con una convocatoria a internas en el PJ a través del Consejo partidario que preside Carlos Menem.