La disputa desatada entre los miembros de la Corte Suprema de Justicia luego de que la Cámara baja rechazara el viernes su enjuiciamiento político tuvo un nuevo capítulo, cuando el ministro Adolfo Vázquez aseguró que la posición de algunos de sus pares es "fácil" porque "no votan y así evitan las acusaciones".
"Lo que sucede es que la actitud de algunos ministros es fácil: no votan y listo. De esta forma, evitan las acusaciones. Pero un juez tiene el deber de dictar sentencia y algunos no cumplen con él", aseveró Vázquez. Por otro lado, disparó contra su par Gustavo Bossert, quien fue el ministro de la Corte cuya acusación menos respaldos cosechó en la Cámara de Diputados, al señalar que lo va a impulsar como presidente del Máximo Tribunal dado que "para los diputados es el mejor de nosotros".
La Corte se reunirá en acuerdo esta semana por primera vez desde que la Cámara de Diputados archivara el juicio político en su contra y en medio de disputas internas que se desataron en los últimas días entre los jueces que integran el Alto Tribunal. Los nueve ministros que integran la Corte se verán frente a frente el jueves próximo, a una semana de que la Cámara baja votara por el archivo del juicio político en su contra con una gran diferencia en la cantidad de votos para acusar a cada uno de los jueces.
Si bien ninguno de los miembros del tribunal alcanzó los dos tercios de los votos necesarios para ser acusados, hubo notables diferencias entre la cantidad de votos a favor y en contra que cada uno de ellos tuvo por parte de los diputados. El presidente de la Corte Julio Nazareno, el vice Eduardo Moliné O'Connor y el ministro Adolfo Vázquez fueron los jueces más acusados con 143, 140 y 139 votos a favor del enjuiciamiento, respectivamente. En cambio, Gustavo Bossert, Enrique Petracchi y Carlos Fayt fueron los que recibieron un tratamiento más benigno en el Congreso y tuvieron mayoría de sufragios en contra del proceso con 169, 159 y 136 votos, respectivamente.
Estas diferencias habría terminado por distanciar a los ministros de la Corte y por profundizar las diferencias que existen desde hace mucho tiempo entre ellos.
"Vázquez piensa quizás que Bossert y yo no debimos excusarnos en las causas del corralito, como consideró que tampoco él debía excusarse en la causa en las que estaba involucrado Carlos Menem", criticó Petracchi. El ministro agregó, notablemente molesto, que "la opinión técnica, los juristas deben ir guiando a la opinión pública para ver qué jueces quieren tener. No existe en la historia de toda la Corte un juez que haya dicho que otros son haraganes, como dio a entender el doctor Vázquez".
Si bien los tironeos internos del Máximo Tribunal tuvieron como escenario a los medios masivos de comunicación durante todo el fin de semana, lo cierto es que dejaron traslucir las disputas internas que dividen a los miembros de la Corte y que estallaron públicamente tras el rechazo del enjuiciamiento en Diputados.
El primero en salir a hacer declaraciones tras el rechazo de la acusación en Diputados fue Eduardo Moliné O'Connor, quien consideró que el triunfo de esa postura había demostrado que la acusación impulsada por el dictamen mayoritario de la comisión encabezada por Sergio Acevedo (PJ-Santa Cruz) "no tenía fundamentos ni sustento".
A su vez, había señalado que los integrantes de la Corte Suprema eran "gente honorable" cuyos fallos "merecen muy buenas reflexiones entre los especialistas", y había descartado la posibilidad de dar un paso al costado y presentar su renuncia, tal como especularon algunas versiones.
En tanto, la segunda declaración pública de los miembros de la Corte salió de boca de Gustavo Bossert, el ministro que más rechazos a su acusación logró, dado que mientras 63 diputados empujaron su enjuiciamiento político, 168 se manifestaron expresamente en contra de su acusación. También en declaraciones periodísticas, Bossert aseguró que lo que más lo había herido era que dijeran que su conducta "contribuyó al descrédito del tribunal" y dio cuenta de su "enorme dolor" por la "injustificada espera de nueve meses" hasta que la Cámara baja trató en el recinto el dictamen acusatorio.
A esas afirmaciones salió a responderle Vázquez, quien aseguró que si bien Bossert estaba "contrariado" de estar entre los ministros de la Corte, "constantemente" lo había visto "alentando, halagando al doctor Nazareno (presidente del Tribunal) y felicitándolo".
Más allá de estos tironeos y chicanas públicas, lo cierto es que la mirada esta semana estará puesta en buena medida en la Corte Suprema de Justicia, que a pocos días de haber quedado sellada su suerte en la Cámara de Diputados, deberá pronunciarse sobre el crucial tema de la pesificación de los depósitos y de la validez de la Asamblea Legislativa que designó presidente a Eduardo Duhalde, entre otros puntos.