El presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, aseguró ante la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado que "desconocía" la existencia de un contrato de la entidad que dirige con la consultora del lobbista Carlos Bercún.
Pignanelli confirmó que Bercún cobraba 43.110 pesos anuales en concepto de servicios de información de la labor de todas las comisiones parlamentarias del Senado y que dicho contrato se facturaba como "suscripción a publicación".
"Cuando asumí la presidencia del Central, el 1 de julio, no estaba en mi conocimiento la contratación de la consultora CB y Asociados" propiedad de Bercún, afirmó Pignanelli ante la comisión a cargo de la senadora justicialista Cristina Fernández de Kirchner.
A su vez, el senador nacional Carlos Verna concurrirá el próximo jueves a la misma comisión para explicar su relación con el lobbista Carlos Bercún. Verna, quien se había negado en dos oportunidades a asistir a la comisión, finalmente acordó en forma telefónica con la presidenta de la comisión, Cristina Fernández de Kirchner (PJ-Santa Cruz) su asistencia para el próximo jueves a las 11.
Originalmente, Verna había respondido a través de un escrito sobre su relación con el lobbista Bercún, tras ser señalado por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, como el nexo entre ambos. Bercún es el titular de la consultora BC y Asociados, que le preparaba informes a la Asociación de Bancos, al Citibank, al bloque de diputados del justicialismo y al Banco Central de la República Argentina, según surge de los testimonios brindados por los diferentes sectores involucrados.
El consultor está involucrado en el supuesto pedido de coimas por parte de legisladores a banqueros para frenar un proyecto de ley que perjudicaría al sector bancario.
Pignanelli reconoció que Bercún elevaba a su organismo un informe contratado bajo la modalidad "locación de servicio" que costaba aproximadamente 3.500 pesos y que, según consignó el funcionario, "no fue leído" por él.
El titular del Central ratificó lo que oportunamente se envió por escrito desde el organismo: el contrato de Bercún con el Banco Central comenzó en diciembre del 2000 por un monto de 6.600 pesos a un promedio de 1.100 mensuales; en junio del 2001 se renovó el vínculo por un contrato semestral de 25.236 pesos a un promedio de 4.200 pesos mensuales aproximadamente.
Al vencer este segundo contrato, en diciembre del año pasado, se firmó uno anual -hasta diciembre de este año- por 43.910 pesos, lo que da un promedio de 3.650 pesos por mes.
El contrato del Banco Central con Bercún se firmó bajo la gestión del Pedro Pou, quien fue removido de su cargo por el entonces presidente Fernando de la Rúa en abril del año pasado.
La senadora Malvina Seguí inquirió a Pignanelli si no consideraba que el contrato de Bercún era algo abultado para el servicio que prestaba, a lo cual el presidente del Central respondió: "no tengo juicio de valor a ese respecto".
Bercún contaba con una simultaneidad de contratos con organismos de intereses contrapuestos: hasta el momento se sabe que le facturaba al Ministerio de Economía por 20.000 pesos mensuales; al Citibank por 30.000 y al Banco Central por 3.500.
Pignanelli reconoció además que un par de empleados del Banco Central figuran como adscriptos en los despachos de los senadores Verna y Jorge Yoma, es decir que cobran sus sueldos del organismo financiero y se desempeñan en el ámbito parlamentario. Se trata de Héctor Rincón, que lo hace en el despacho de Verna, y de Aníbal Rodríguez, en el despacho de Yoma.
La presidenta de la Comisión, Fernández de Kirchner anunció que el próximo jueves a las 11 concurrirá el senador justicialista Carlos Verna, señalado por el diputado del PJ Alberto Coto como organizador de una cena con el ministro Roberto Lavagna que se realizó en la consultora de Bercún.