El oficialismo procurará sancionar en la Cámara de Diputados antes de que finalice el 30 de noviembre el período de sesiones ordinarias el Presupuesto 2003, un proyecto clave para apuntalar las negociaciones que el país encara con el FMI para la postergación del pago de vencimientos de la deuda externa.
A la luz de un cronograma diseñado por la mesa de la conducción del justicialismo, la aspiración del oficialismo es emitir dictamen sobre el Presupuesto entre el 13 y el 20 de noviembre y aprobar el proyecto en el recinto el 25 de noviembre, tres días antes de la finalización del período ordinario.
El presidente de la Comisión de Presupuesto, el justicialista Carlos Snopek, se mostró optimista de que se votará el proyecto del oficialismo antes de la finalización del período de sesiones ordinarias y, tras vaticinar que habrá despacho antes del 20 de noviembre y indicó que se procurará "darle media sanción el 25". Si bien la primera aspiración del justicialismo era votar el proyecto el 15 de noviembre ya es un hecho que se dilatarán los plazos, lo que permitirá al oficialismo también aguardar la marcha de las negociaciones con el Fondo Monetario de cara a la negociación de la postergación de pagos de la deuda.
La consideración de este aspecto no resulta un tema menor, dado que si se alcanzara un acuerdo para reprogramar los pagos se podría lograr en el crucial cálculo de gastos y recursos del 2003 un cierto equilibrio en el déficit, en virtud de la postergación del pago de unos 14.000 millones de dólares.
Para conseguir su objetivo, el oficialismo encarará una serie de negociaciones con el radicalismo y los provinciales tendientes a acordar las modificaciones que se incorporarán al proyecto redactado por el Ministerio de Economía y girado por el Poder Ejecutivo al Congreso. En ese sentido, Snopek tiene previsto reunirse en los próximos días con los radicales para comenzar a discutir distintos aspectos del Presupuesto y, luego, con representantes del Interbloque Federal, con el fin de construir los consensos necesarios de cara a la discusión de la iniciativa en el recinto.
Sin embargo, fuentes parlamentarias dieron cuenta de algunos primeros contactos informales ya establecidos entre referentes del bloque justicialista y del bloque radical con el fin de comenzar a enhebrar esos acuerdos.
De algún modo, en el marco de un escenario político complicado por enfrentamientos dentro del justicialismo, un eventual consenso entre el oficialismo y la UCR evitaría al duhaldismo depender del apoyo del menemismo para votar el Presupuesto.