La Cámara de Diputados entrará esta semana en la cuenta regresiva de cara a la finalización del período de sesiones ordinarias, que, tal como lo pretende el oficialismo, incluiría el tratamiento de una serie de proyectos cruciales antes del 30 de noviembre.
Sin ir más lejos, luego de tres semanas de inactividad en el recinto, la Cámara baja arrancaría el miércoles el tiempo de descuento con una sesión en la que los diputados buscarían rechazar el veto del Ejecutivo a la Ley 25.662 que permitía el pago de deudas bancarias con títulos públicos. Si bien la insistencia en la sanción original -que requiere del voto de los dos tercios de los miembros presentes de ambas cámaras- es fogoneada desde el radicalismo, lo cierto es que la propuesta también es impulsada por una buena parte del bloque del PJ, tanto en Diputados como en el Senado.
Tal como consignaron distintas fuentes parlamentarias, todo parece indicar, entonces, que este miércoles volverá a haber sesión en Diputados, para tratar el rechazo del veto y, además, un proyecto de ley que reglamenta el derecho constitucional de acceso a la información, pendiente de tratamiento desde hace meses.
Aunque días pasados el bloque radical se llevó el compromiso del presidente de la Cámara de Diputados, el justicialista Eduardo Camaño, de que sí o sí habrá sesión esta semana, la UCR optó por pedir igual una sesión especial para el miércoles con el rechazo al veto y la iniciativa de acceso a la información en el temario.
Más allá de estos proyectos, aún queda pendiente de tratamiento en el recinto la ratificación del cronograma electoral y el aval al adelantamiento de la finalización del mandato del presidente Eduardo Duhalde, lo que conlleva la implícita aceptación de su renuncia el 25 de mayo.
Desde distintos bloques dieron por hecho que la discusión de esta iniciativa en el recinto no se daría esta semana por un lado debido a las fuertes internas desatadas en el PJ y, por el otro, debido a la condición puesta por la UCR de aprobar esa iniciativa sólo si es conjuntamente con la suspensión de la vigencia de la ley de internas obligatorias, abiertas y simultáneas.
Sin embargo, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, confía en que se pueda conseguir un consenso entre las fuerzas políticas y para ello realizará tratativas con el radicalismo y los provinciales para acordar el texto definitivo de esa iniciativa.
El dictamen de comisión puede sufrir nuevas modificaciones porque el presidente de la Cámara de Senadores Juan Carlos Maqueda habría pedido que se estudie si no había algunas objeciones constitucionales a la redacción del mismo, informaron fuentes oficiales.
Las dudas radican en el primer artículo donde los diputados de diferente extracción política acordaron modificar la resolución de la Asamblea Legislativa para acortar el mandato del 10 de diciembre al 25 de mayo del 2003.
De todas maneras, se trate o no se trate esta iniciativa en el recinto esta semana, lo cierto es que el presidente de la Cámara y la conducción del bloque oficialista deberán hacer malabares en esta etapa para poner un muro de contención a las peleas internas y evitar que se sigan filtrando en la actividad parlamentaria.