La Legislatura porteña aprobó en general una ley que promueve la prevención, detección y erradicación del trabajo infantil en la ciudad de Buenos Aires, considerada "un instrumento para combatir además la deserción escolar".
El proyecto fue elaborado por el legislador socialista Roy Cortina, la justicialista María Lucila Colombo y Beatriz Baltroc, de la bancada del ARI.
La nueva norma tiene su principal objetivo en "realizar un relevamiento de niños que trabajan", con el fin de brindarles asistencia social, psicológica y sanitaria, así como la asignación de subsidios a las respectivas familias "hasta tanto logren su reinserción laboral".
De acuerdo a esta ley, será confeccionado un registro de chicos que trabajan y tengan menos de catorce años de edad, así como de la zona de la ciudad donde se desempeñan, verificándose también su concurrencia a la escuela.
La tarea estará a cargo del Consejo porteño de Niñas, Niños y Adolescentes, organismo que tendrá asignada una partida presupuestaria especial para afrontar la "ayuda en dinero a las madres, padres, tutores o guardadores" de los niños.
Una de las condiciones previstas para el otorgamiento de esos beneficios será que aquellas personas "garanticen la incorporación y mantenimiento de los chicos en el sistema educativo".
En tanto, para aquellos que no tengan padres o un adulto que lo cuide, tal como ocurre con los llamados "chicos de la calle", la ley contempla el desarrollo de programas asistenciales especiales.