La Cámara baja estuvo a un paso de alcanzar el quórum reglamentario para debatir una prórroga de las ejecuciones hipotecarias pero la ausencia del oficialismo hizo fracasar la sesión del cuerpo, que finalmente debatió en minoría, aunque con la presencia en un momento de 123 diputados.
El presidente de la Cámara baja, Eduardo Camaño, se apuró a levantar la sesión, a fin de evitar que se concretara el quórum.
El debate en minoría, que se dio en el recinto una vez levantada la sesión a las 11.30 y que se centró en la necesidad de dictar una prórroga de la suspensión de las ejecuciones por medio de una ley, contó con la presencia de radicales, aristas, frepasistas, provinciales, justicialistas del grupo Talcahuano, menemistas y diputados de izquierda. De todas maneras, los legisladores presentes anticiparon que la semana próxima estarán "de nuevo en el recinto" para insistir con el tratamiento del tema, en tanto el radicalismo anunció que volverá a pedir una sesión especial para tratar la prórroga de las ejecuciones hipotecarias y el rechazo del veto del Ejecutivo a la ley que permitía el pago de deudas con títulos públicos.
A partir de estas incidencias, el bloque de diputados del justicialismo informó a los funcionarios nacionales que aprobará la próxima semana un proyecto de ley para establecer un sistema de mediación entre deudores y acreedores, con lo cual la prórroga que se ampliará a los morosos extrabancarios. Los diputados oficialistas transmitieron al jefe de Gabinete, Alfredo Altanasof, y al ministro del Interior, Jorge Matzkin, su decisión de aprobar el miércoles un proyecto para establecer por 30 días hábiles este sistema de conciliación.
El vicepresidente del bloque, el duhaldista José Díaz Bancalari, advirtió que si hasta la próxima semana el Gobierno no envía su propuesta, el miércoles se impulsará el debate de un proyecto para establecer la mediación compulsiva por 30 días hábiles.
Por su parte, Atanasof dijo que se enviará en los próximos días un proyecto para establecer un mecanismo de mediación y apuntó que se "busca un situación de equilibrio" entre deudores y acreedores. Agregó que es necesario ese punto intermedio para "avanzar en el fortalecimiento del sistema financiero para que vuelva el crédito en la Argentina".
En la Cámara de Diputados existen varias iniciativas en ese sentido impulsadas desde el radicalismo, y ayer se sumaron dos nuevos proyectos, uno redactado desde el oficialismo, y otro promovido por los menemistas, cuyo autor es el riojano Ricardo Quintela.
La diferencia entre los proyectos es que el oficialismo quiere establecer un plazo de duración para las mediciones, y los menemistas no imponen ninguna fecha tope para esa conciliación y los radicales dejan esa postestad al juez que entiende en el caso.
La idea del bloque del PJ es poder consensuar un solo proyecto sobre la mediación entre las diferentes fuerzas políticas, pero sin incorporar una prórroga de las ejecuciones hipotecarias bancarias y extrabancarias por 180 días como están pidiendo bancadas opositoras.
De esta manera, los justicialistas quieren buscar una solución intermedia que protege a los deudores privados, pero sin confrontar con el Gobierno cuando está encarando una delicada negociación con el Fondo Monetario Internacional para renegociar los pagos de la deuda externa. También proponen un proyecto de resolución donde convaliden el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y los bancos para aplazar los remates hasta el 1 de febrero, y exigen el rápido envío de un proyecto de mediación.
Además, la conducción del bloque de diputados del justicialismo asegura que deben sancionar esta ley de mediación porque si no lo hacen se aprobará la prórroga de las ejecuciones hipotecarias por ley por 180 días con el apoyo del radicalismo, el ARI, menemistas, y peronistas disidentes del grupo "Talcahuano".
La decisión del oficialismo de no dar quórum a la sesión para evitar votar la prórroga de las ejecuciones provocó el malestar de muchos diputados del PJ que criticaron delante de los funcionarios las cambios de posiciones sobre el tema de las ejecuciones hipotecarias. Por eso motivo, Atanasof y Matzkin se trasladaron ayer al Congreso para dar explicaciones y poner paños fríos al debate que se había instalado en el seno del oficialismo, revelaron fuentes del bloque de diputados del justicialismo.
Más allá de los pronunciamientos en favor de la sanción de una ley que disponga la prórroga de las ejecuciones, la sesión en minoría estuvo signada por contrapuntos entre los diputados presentes y el presidente del cuerpo, Eduardo Camaño, quien fue blanco de las críticas de los diputados, ya que consideraron que había levantado la sesión en forma "injusta" y "arbitraria". En tanto, en su exposición en el recinto, el presidente del bloque de diputados de la UCR, Horacio Pernasetti, expresó la preocupación de su bancada "porque esta Cámara funcione" y criticó al justicialismo "por no dar quórum para esta sesión en la que se preveía tratar temas vitales para la gente".
Si bien la sesión especial llamada para ayer a las 11 había sido convocada con el respaldo de todos los bloques, lo cierto es que el oficialismo, tras la reunión que ayer mantuvieron los legisladores con funcionarios del Ejecutivo, resolvió finalmente no concurrir al recinto y responder así al pedido del Gobierno de que el Congreso no avanzara con la prórroga.
El pedido del Poder Ejecutivo se sustentó en el acuerdo voluntario alcanzado el lunes con los bancos, por el cual las entidades bancarias se comprometieron a demorar las ejecuciones hasta el 1 de febrero.
De todas maneras, aunque los diputados radicales y menemistas consideraron "bueno" el acuerdo, junto con otras fuerzas de oposición coincidieron en la necesidad de avanzar en la sanción de una ley para la prórroga de la suspensión de las ejecuciones y para incluir también en su alcance a los deudores con hipotecas por fuera del sistema bancario.
Una vez frustrada la sesión, el bloque de diputados justicialistas, encabezado por Humberto Roggero, presentó un proyecto de resolución que ratifica el acuerdo alcanzado entre el Poder Ejecutivo y los bancos.