El presidente Eduardo Duhalde se mostró molesto con la posición de los legisladores nacionales frente a la negociación con el Fondo Monetario Internacional y advirtió que ponen "trabas" a la concreción del acuerdo y toman medidas "irresponsables".
Duhalde se mostró particularmente disgustado con la posibilidad de que el Congreso introduzca cambios en la Ley de Quiebras y en la normativa de ejecuciones bancarias. "El Congreso está amenazando con modificar la ley de quiebras que era una precondición ya resuelta, cuando saben que una modificación pondría una traba absoluta al acuerdo", dijo. Agregó que también están intentando votar la ley que suspende las ejecuciones, "a pesar de que ya lo habíamos resuelto con los bancos".
Duhalde aseguró que "a veces hay retrocesos", tras subrayar que "el Congreso está amenazando con modificar la Ley de Quiebras que era una precondición ya resuelta". El Presidente, además, se quejó de que los legisladores están intentando votar una ley que suspende las ejecuciones judiciales "a pesar de que ya lo habíamos resuelto con los bancos".
Duhalde explicó que "ellos saben -en referencia a los legisladores- que una modificación pondría una traba absoluta al acuerdo", al aludir a la Ley de Quiebras.
El Presidente fundamentó la declaración en las últimas informaciones que tenía desde Washington, donde se encuentra negociando el acuerdo el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Al terminar la recorrida por la empresa, Duhalde se trasladó a la Casa de Gobierno para reunirse con su equipo de colaboradores inmediatos, desde donde esperaba comunicarse telefónicamente con Lavagna, horas antes de su partida a la Cumbre de Jefes de Estado Iberoamericanos, prevista para las 15.30.
El Presidente explicó que "hay algunos requerimientos que ya no son del Presidente sino dirigidas a decisiones del Congreso, algunas de la Justicia, y ya hemos dicho que no podemos hacer nada". De inmediato dijo: "estamos cerca" de acordar, y enfatizó que "Argentina va a seguir negociando más allá de lo que pase hoy" y agregó que "si seguimos teniendo dificultades seguiremos negociando".
"Argentina quiere pagar pero no va poner en riesgo la recuperación lenta, pero recuperación al fin de la economía argentina", afirmó Duhalde, quien además sostuvo que "no queremos ser deudores, sino no poner en riesgo este proceso económico".
En otro orden, se supo ayer que la Cámara de Diputados demoraría la sanción del proyecto del Presupuesto para el 2003, a la espera de una definición en las negociaciones que está llevando adelante la Argentina con el Fondo Monetario para renegociar los pagos de la deuda externa.
El oficialismo aspira sancionar el Presupuesto entre el 20 y 25 de este mes, pero la falta de acuerdo con los organismos internacionales, obligarán a redefinir y dilatar el debate del proyecto de presupuesto por las dificultades para establecer los montos que se destinarán al pago de los servicios externos.
El presidente de la comisión de Presupuesto, Carlos Snopek, afirmó que "el martes se comenzará a debatir un borrador de dictamen", pero evitó precisar la fecha definitiva de emisión del despacho para habilitar su discusión sobre el recinto de sesiones. Para avanzar en la discusión del presupuesto, los diputados recibieron un informe del presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli, quien explicó detalles del plan monetario que se aplicó este año y aspectos del programa previsto para el próximo año.
En la reunión reservada, Pignanelli señaló que es difícil establecer el programa monetario para el 2003 mientras no se defina las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, según revelaron fuentes parlamentarias.