El presidente Eduardo Duhalde se dispone a vetar casi por completo la ley que derogó los regímenes jubilatorios especiales, según la propuesta elevada por el Ministerio de Trabajo.
En caso de que Duhalde avance en la propuesta de la cartera laboral, sólo quedarían derogadas las jubilaciones especiales de funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional y del Gobierno porteño, así como de diputados y senadores y funcionarios del Congreso. De esa manera, quedarían vigentes los regímenes especiales de jueces y otros funcionarios del Poder Judicial, de diplomáticos, así como las pensiones para los obispos de más de 75 años.
El ministerio que encabeza Graciela Camaño recomendó el veto de siete de los ocho artículos de la ley, al considerar que podría desencadenarse una avalancha de juicios contra el Estado por la derogación de las jubilaciones especiales.
La propuesta de la cartera de Trabajo incluye la eliminación del tope de 3.100 pesos para las jubilaciones especiales, que había planteado la ley aprobada por el Parlamento. También se dejaría sin efecto la eliminación de las pensiones vitalicias que reciben el Presidente y el Vicepresidente de la Nación, así como los jueces de la Corte Suprema.