El jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, reclamó al Congreso que se avance con rapidez en la sanción de las leyes vinculadas al acuerdo entre la Nación y las provincias porque están en juego "la gobernabilidad y el futuro de Argentina".
El funcionario le reclamó a los legisladores que no borren "con el codo lo que firmamos con la mano", ya que varios de los principales representantes parlamentarios respaldaron los 12 puntos firmados entre el presidente Eduardo Duhalde y los mandatarios.
Por su parte, el ministro de la Producción, Aníbal Fernández, señaló que en los centros de poder político y económico del exterior "no se ve bien" la situación planteada en la Cámara de Diputados, por las trabas a la sanción de las leyes comprometidas en el acuerdo entre la Nación y las provincias.
"Se sobredimensiona la situación y no se analiza detenidamente lo que puede implicarle al país en su conjunto como una decisión que afuera no se ve bien", indicó Fernández al referirse al fracaso el miércoles, para sancionar el proyecto con el nuevo cronograma electoral.
El presidente Eduardo Duhalde y la mayoría de los gobernadores habían acordado el lunes pasado fijar el fin de la actual gestión para el 25 de mayo próximo, las elecciones generales para el 27 de abril de 2003 y suspender por única vez la ley de internas abiertas y simultáneas. Pero las iniciativas, firmadas en un pacto de 12 puntos avalado por el FMI, no pudieron ser tratadas ayer en Diputados debido a la negativa del bloque radical a sesionar si antes no se analizaban proyectos para solucionar la situación de los deudores hipotecarios.
Atanasof consideró que lo "tranquilizaría pensar" que la "demora" en la Cámara de Diputados para tratar el nuevo cronograma electoral, en realidad obedeció a "un hecho aislado" y que no tuvo por objetivo "poner palos en la rueda como sistema de oposición" al acuerdo que se busca con el FMI. Ante el traspié con los legisladores que supeditaron el tratamiento de las leyes a dar una solución al tema de las ejecuciones hipotecarias, Atanasof advirtió que "Argentina quedaría desguarnecida, no sólo en el plano nacional".
Al respecto, agregó que "no está en juego en este caso el acuerdo con el FMI que pretende el Gobierno y muchos sectores, se está jugando con la gobernabilidad del presente y el futuro de Argentina".