La Cámara de Diputados convalidó el llamado a elecciones presidenciales para el 27 de abril, la suspensión de la ley de internas abiertas, obligatorias y simultáneas.
Los diputados incorporaron una modificación para establecer que el mandato del nuevo presidente regirá entre el 10 de diciembre del 2003 y del 2007, con lo cual el proyecto fue devuelto al Senado para que lo convirtiera en ley, cosa que hizo a continuación.
Las modificación propuesta por el diputado radical Luis Molinari Romero, avalada por el justicialismo duhaldista, señala que el mandato del próximo presidente entrará en vigencia el 10 de diciembre del 2003, dejando así la posibilidad de que el lapso entre la renuncia de Duhalde el 25 de mayo y la asunción en diciembre del candidato electo pueda ser cubierta por un presidente interino designado por la Asamblea Legislativa.
La voluntad política de los bloques mayoritarios en esta corrección del artículo 1, apuntó a evitar la proscripción del ex presidente Carlos Menem, que en el caso de resultar electo presidente no podría asumir antes del 10 de diciembre por no contar con el intervalo de un mandato entre gestión y gestión que exige la Constitución reformada de 1994.
El debate de las normas vinculadas con las próximas elecciones generales debió sortear varios obstáculos consecutivos, que obligó al duhaldismo a forzar la marcha de las negociaciones en las últimas 72 horas con el radicalismo y el sector menemista del justicialista. Es que en principio, la renuncia de Duhalde, la ratificación del cronograma y la suspensión de las internas abiertas y simultáneas debía tener a Diputados como cámara iniciadora, pero el reclamo de la UCR para resolver primero la situación de los deudores hipotecarios, decidió al Gobierno a impulsar el "paquete electoral" a través del Senado.
Salvado ese punto, con el acuerdo para establecer una mediación judicial para evitar ejecuciones masivas, el oficialismo se encontró con el reclamo del subbloque menemista "Azul y Blanco" en el sentido que debía modificarse la Ley de Acefalía para no proscribir a Carlos Menem.
El debate introducido por el menemismo, a fuerza de amenazar con no prestar sus legisladores para el quórum, debilitó el consenso entre los bloques para sesionar y se regresó ayer casi a foja cero en el armado de la agenda de la última sesión ordinaria del año.
El gobierno entonces redobló sus esfuerzos para arribar a un acuerdo con la oposición, que finalmente logró introduciendo en el plan de labor sólo los proyectos de ley sin observaciones ni disidencias y comprometiéndose a la pronta modificación, vía Senado, de la Ley de Acefalía. El fantasma de la inconstitucionalidad de lo que iba a sancionarse, sobrevoló en todo momento la Cámara de Diputados, en particular en lo referente al mecanismo institucional que se debe aplicar en el período que va de la renuncia de Duhalde -25 de mayo- y el inicio original del mandato del próximo presidente electo, esto es el 10 de diciembre de 2003.