La candidata a presidente por la Izquierda Unida, Patricia Walsh, intentará hoy que la Cámara de diputados apruebe en sesión especial un proyecto de anulación de las leyes de "Punto Final", "la Obediencia Debida" y Decretos de Indulto.
A pesar de contar con al adhesión de 12 legisladores, el gran desafío del proyecto que impulsa la diputada de Izquierda Unida, es lograr que los bloques mayoritarios bajen a la sesión para dar quorum. En ese sentido, no es la primera vez que Walsh intenta llevar adelante este proyecto, y en las anteriores oportunidades, chocó siempre con la falta de apoyo por parte de los bloques fuertes de la Cámara baja.
"Este proyecto de nulidad de las leyes del Punto Final, Obediencia Debida y Decretos de Indultos tiene el apoyo al menos de 30 diputados. Lamentablemente, la adhesión popular que el proyecto tiene no logró que los bloques mayoritarios aseguren su tratamiento", aseguró Walsh. En ese marco, la candidata a presidente amenazó con denunciar públicamente los nombres de los legisladores que estén ausentes para que la ciudadanía "sepa quien es quien".
Entre los 12 diputados nacionales que adhieren al proyecto se destacan Alfredo Bravo (Partido Socialista); Alicia Castro (Frente para el Cambio); Alicia Gutiérrez y Marcela Bordenave (ARI) y Lucrecia Monteagudo (PI), se comprometieron a estar presentes en la Cámara para tratar el proyecto de ley. También anticipó su presencia la justicialista Inés Pérez Suárez, ex secretaria de Derechos Humanos.
Esta presentación de la diputada Walsh se efectuará a días de cumplirse el vigésimo séptimo aniversario del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y al 26 años de la desaparición del padre de la legisladora, el escritor Rodolfo Walsh.