El Gobierno y las provincias que emitieron cuasimonedas en los últimos años por 4.500 millones de pesos acordaron un mecanismo de rescate de esos bonos que deben comenzar de inmediato tras la aprobación parlamentaria de la iniciativa.
El proyecto prevé que a partir del primer mes de vigencia, los empleados públicos que cobraban todo en bonos percibirán hasta 500 pesos, a una paridad uno a uno. A partir del segundo mes, según el proyecto, todo los salarios serán percibidos en pesos.
Así quedó establecido entre el Poder Ejecutivo Nacional y los gobernadores de nueve de las diez provincias que tienen circulante de bonos, en una reunión que fue encabezada por el presidente Eduardo Duhalde y que fue cerrada con un acto oficial. Todo el mecanismo queda supeditado a que el Parlamento otorgue el visto bueno a este mecanismo.
Tras el acto realizado en la Casa de Gobierno, el gobernador José Manuel de la Sota destacó que mediante un sistema similar la provincia lleva rescatados 142 millones de Lecor.
Duhalde y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, pusieron de relieve en el acto la "trascendencia" del paso dado por el gobierno nacional y los gobiernos provinciales "en función de recuperar una única moneda para el país".
Lavagna, en particular, destacó que el acuerdo establecido aportará la normalización de la economía y mejorará el poder adquisitivo de quienes cobran sus salarios y jubilaciones en bonos provinciales.
El acuerdo se logró al término de una reunión que mantuvo en la Casa de Gobierno el presidente Eduardo Duhalde con los gobernadores de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Mendoza y Tucumán, quienes firmaron el pacto.
También participaron los ministros de Economía, Roberto Lavagna; y de Interior, Jorge Matzkin; el presidente provisional del Senado, José Luis Gioja; y el titular de Diputados, Eduardo Camaño. Durante el acto de firma del programa para el rescate de las cuasimonedas, acompañado por los ministros y gobernadores, Duhalde elogió "la actitud y la colaboración" de los mandatarios provinciales para salir de la crisis, "una de las más grandes de la historia argentina" y "haber reducido en un 80 por ciento los déficits" provinciales.