El canciller Carlos Ruckauf volvió a ratificar la "clara posición argentina en contra de la guerra" de Estados Unidos contra Irak, y criticó la "lamentable actitud de especulación política" de legisladores de la oposición que solicitaron en el Congreso el juicio político del titular del Palacio San Martín.
Los bloques de diputados de centroizquierda, encabezados por Elisa Carrió, reclamaron la substanciación del juicio político a Ruckauf por el rechazo argentino a que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU trate los posibles crímenes de lesa humanidad que se registren en la guerra de Estados Unidos contra Irak.
Diputados del Polo Social, el Frente para el Cambio, el Partido Socialista y Alternativa para una República de Iguales (ARI) condenaron el voto argentino que bloqueó el tratamiento de que la cuestión fuera tratada en la Comisión de Derechos Humanos, por entender que correspondía poner en funcionamento al Consejo de Seguridad de la ONU.
En una rápida respuesta, Ruckauf ofreció una conferencia de prensa en la sede de la Cancillería y criticó a "la izquierda argentina que en lugar de unirse busca pelos al huevo y dice que votamos distinto que el resto de América Latina en Ginebra".
"Es clara mi posición en contra de la guerra. Dijimos que la discusión de la guerra era propia del Consejo de Seguridad y el Tribunal Penal Internacional y no una comisión preparada para analizar actitudes de los Gobiernos con sus pueblos", se defendió Ruckauf.
La iniciativa fue elaborada por el diputado Mario Cafiero y está acompañada por las firmas del bloque del ARI, liderado por Elisa Carrió; Alicia Castro (Frente para el Cambio); Patricia Walsh (Izquierda Unida); Alfredo Bravo y los integrantes de la bancada socialista; Francisco Gutiérrez (Polo Social); y Luis Zamora (Autodeterminación y Libertad).
Ruckauf negó los argumentos de los legisladores y dijo que los firmantes del pedido de juicio político en su contra "no entienden nada de política exterior y hablan".
"Hay una especulación política lamentable. Son cuatro o cinco legisladores que están perdiendo una elección y como están preocupados y usan la guerra para ver si levantan votos. Lamento que la izquierda argentina busque pelos al huevo y diga que hemos votado distinto a América Latina en Ginebra", replicó el funcionario.
El ministro de Relaciones Exteriores insistió en que el Gobierno argentino "ha dicho que no estaba de acuerdo en que el mecanismo para desarmar al dictador iraquí sea bombardear a la gente".
Ruckauf explicó que "Argentina votó junto a Francia y Alemania, los dos países que le hicieron frente a Estados Unidos, y el resto de Latinoamérica, menos Brasil, Cuba y Venezuela, para que el tema se trate en el Consejo de Seguridad de la ONU y el Tribunal Penal Internacional".
Minutos antes, en una rueda de prensa realizada en dependencias de la Cámara de Diputados, los diputados opositores habían coincidido en condenar la posición argentina frente a la agresión estadounidense a Irak. "Ser neutral con favores diplomáticos a Estados Unidos es ser funcional a la estrategia de Bush", dijo Elisa Carrió, y agregó: "No se puede decir que se está en contra de la guerra en los diarios y hacer trabajar al canciller y al embajador como instrumento de los Estados Unidos, al bloquear las resoluciones que estaba proponiendo Brasil".
En su réplica, Ruckauf fustigó que "siempre aparecen algunos buscando unas pequeñas sutilezas para querer diferenciarse del gobierno, cuando Argentina fue un país líder en su posición en contra de la guerra y fue el primer país en presentar un pedido de ayuda humanitaria". Indicó también que Argentina votó junto a otros países latinoamericanos como Uruguay, México, Chile, Paraguay y Costa Rica, pero "ellos (por los diputados) sólo tomaron el voto de los tres latinoamericanos que votaron distinto".
El diputado Polino apoyó el juicio político contra Ruckauf porque "actuó incorrectamente al negarse a dar su voto para habilitar la discusión en la Comisión de Derechos Humanos".
En tanto, Cafiero acusó al gobierno argentino de enviar la cuestión a "una vía muerta", ya que en el Consejo de Seguridad tanto los Estados Unidos como Gran Bretaña poseen poder de veto sobre los asuntos en cuestión. El diputado bonaerense consideró que la conducta del canciller se encuadra dentro de las causales del juicio político por su "irresponsabilidad moral que los convierte en cómplice de los crímenes de guerra, por su irresponsabilidad diplomática al obrar con desaprensión en un conflicto que puede adquirir vastísimas proporciones y por llevar adelante una política hipócrita y ambivalente".
Elisa Carrió acusó al canciller y al embajador argentino en Estados Unidos, Eduardo Amadeo, de ser "funcionales a la política exterior del presidente norteamericano" George W. Bush. "Queremos desnudar el cinismo del gobierno. Ruckauf y Amadeo son funcionales a la política exterior de Bush y el presidente Duhalde, por otro lado, declara que está en contra de la guerra. Esto demuestra la doble actitud del gobierno", aseguró Carrió, antes de presentar en el Foro Gandhi la propuesta cultural del ARI.